El Ente Regulador de los Servicios Públicos de la Ciudad aplicó la multa tras la denuncia de un pasajero de la línea E. Se comprobó que el coche no tenía los certificados de aptitud técnica. Sin embargo, por los conflictos jurisdiccionales, Metrovías podría no responder al reclamo.

El Ente Único Regulador de Servicios Públicos de la Ciudad de Buenos Aires multó a Metrovías con 23.000 pesos porque un coche de la línea E circuló con las puertas abiertas.  Según la denuncia de un pasajero, el coche General Electric Española UM15 corrió entre las estaciones Independencia y San José -con destino a Plaza de los Virreyes- con las puertas de uno de sus laterales abiertas luego de que una persona, que no pudo ser identificada, accionara el mecanismo de apertura en plena marcha.  “Inmediatamente sonó una chicharra, pero las puertas no sólo no se cerraron sino que la formación, sin aminorar la velocidad, llegó a la estación San José”, se lee en la resolución del Ente.  El denunciante dejó constancia del hecho en el libro de quejas que la empresa pone a disposición de los pasajeros y que, al día siguiente, observó al mismo coche circulando normalmente.

Según Metrovías, “ante la posibilidad de la existencia de un funcionamiento defectuoso de las puertas, se ha dado intervención al área correspondiente a fin de que procedan a efectuar la verificación y/o reparación que pudiera corresponder. Cabe aclarar que todas las unidades son sometidas a revisiones técnicas periódicas”. La concesionaria además precisó que “el guarda a cargo de la formación, al observar lo sucedido, procede a cerrar las puertas inmediatamente continuando el tren su viaje hasta la estación terminal sin reiteración del suceso” y que “el hecho se originó en la actitud desaprensiva de algún desconocido que activó intencionalmente el sistema de apertura de puertas del tren desde el comando ubicado en el salón de uno de los coches”.

No obstante, el Ente dice en su resolución que “en el Programa de Modernización y Ampliación de la Flota se especificó que todos los coches debían poseer un sistema de apertura de puertas en caso de emergencia para los pasajeros, el cual debía estar a una altura de fácil acceso, debidamente señalizado y protegido contra el uso malicioso mediante un vidrio o membrana plástica que pueda romperse”.  Se constató que el UM15 no contaba con este sistema, además de que Metrovías tampoco tenía los certificados de aptitud técnica y las planillas de revisión del coche.

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