Moccia anuncia nuevos estudios para la línea F

El ministro de Desarrollo Urbano y Transporte y hombre fuerte de SBASE, Franco Moccia, dijo que se está trabajando en los estudios de ingeniería y analizando la factibilidad de la línea F. El anteproyecto había sido encargado en 2014, pero debe ser modificado por la RER.

El ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, confirmó días atrás la realización de estudios para la construcción de la línea F: “estamos haciendo la ingeniería”, explicó el funcionario. Desde su cartera, en tanto, se limitaron a explicar que se está “estudiando la factibilidad” de esa línea.

En febrero de este año, desde Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), que funciona bajo una virtual intervención del ministro Moccia, habían confirmado que los estudios de consultoría en curso estaban siendo modificados por la posible colisión con las futuras obras de la RER en Constitución, que será cabecera de la línea F. El anteproyecto se encontraba “en fase de compatibilización de espacio”, habían explicado.

Esos estudios, que servirían de base para el armado del anteproyecto y, eventualmente, de los documentos para las licitaciones, habían sido encargados en 2014 a la consultora francesa Systra, subsidiaria de la RATP, operadora del Metro de París, y de la SNCF, empresa ferroviaria nacional francesa.

Si bien ese anteproyecto tenía fecha prevista de finalización en febrero de 2016, lo cierto es que no había tenido en cuenta la RER, cuya misma existencia obliga a revisar o replantear varios de los supuestos en los que se asienta el proyecto de la F. El PETERS, aunque sin valor legal, había modificado la traza de la F sin tener en cuenta a la RER, una iniciativa que ni siquiera existía cuando fue concebido.

Cabe recordar que en los últimos años, desde SBASE se había insistido varias veces en la necesidad de iniciar la construcción de la línea. El ex presidente de SBASE Juan Pablo Piccardo había llegado a anunciar en 2015 que se licitaría el primer tramo, entre Constitución y Callao y Santa Fe, cuyos trabajos iban a comenzar en 2016. Sin embargo, la propuesta había recibido entonces una fría acogida por parte de Rodríguez Larreta, quien lo desautorizó públicamente.

Tras la salida de Piccardo y el desembarco de Moccia en SBASE, la línea F volvió a aparecer en el debate: a fines del año pasado, el ministro de Desarrollo Urbano dijo que este proyecto era una de sus prioridades.

Se estima que la construcción de la línea demandaría una inversión de entre 700 y 800 millones de dólares, razón por la que su ejecución quedaría supeditada a la posibilidad de conseguir un crédito internacional, un acuerdo llave en mano o financiamiento chino. Todas las previsiones apuntan a que se trataría de la línea más utilizada del sistema, sirviendo a más de medio millón de pasajeros diarios.

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