La concesionaria denunció que las demoras de esta mañana en la línea B se debieron a actos de sabotaje. Metrodelegados rechazaron categóricamente la acusación y culparon por la agresión a trabajadores esta mañana en Rosas al clima generado en las últimas semanas. Una inspección a la cochera Rosas, de la que no participó el gremio, consideró que la misma reúne las condiciones para estar operativa.

La concesionaria Metrovías emitió un comunicado denunciando la realización de actos de sabotaje en la línea B, que serían la causa de las demoras enfrentadas por la línea esta mañana. Según se consignó, en el segundo día de operación hasta la nueva terminal Juan Manuel de Rosas, personal técnico encontró a las 5:30 un cable de retorno de tracción cortado, impidiendo la continuidad del suministro eléctrico. Asimismo, indicó que “las puertas de ingreso al sector técnico donde se encuentra el sistema de señalamiento se encontraban forzadas.

El comunicado informa que se han realizado las denuncias pertinentes y que se dará curso a una investigación para encontrar a los responsables del hecho.

La vocera de Metrovías, Lucía Ginzo, calificó a los hechos como “lamentables” por intentar perjudicar “a los más de 300 mil usuarios” de la línea.

A las 11 horas se encontraba prevista una inspección a la cochera-taller Rosas, de la que estaba previsto que participaran ingenieros de Seguridad e Higiene de Metrovías, SBASE, inspectores de la Dirección General de Protección del Trabajo del GCBA y representantes del sindicato. Según consta en el acta, por pedido de esta última parte, la inspección se trasladó a las 13 horas, pero los gremialistas nunca se presentaron. 

Los inspectores constataron que las filtraciones fueron tratadas y selladas con poliuretano expandido, subsanándose las fugas de agua. Adicionalmente verificaron que los elementos de seguridad (matafuegos, instalaciones contra incendios, etc.) se encuentran operativos e instalados. El acta consideró que la cochera “se encuentra habilitada para su funcionamiento por reunir las condiciones de higiene y seguridad laboral”

Por su parte, pasadas las 14:30, la comisión directiva de AGTSyP realizó una conferencia de prensa en la sede del sindicato. Allí los gremialistas expusieron su posición acerca del descarrilamiento de una formación CAF serie 5000 ocurrido ayer en la cochera Rosas y de la acusación de sabotaje lanzada por la concesionaria.

En la rueda de prensa, el gremialista Roberto Pianelli recalcó que la cochera “no está habilitada” y que personal agremiado en AGTSyP no circula por ella, señalando que el único efectivo involucrado en el descarrilamiento es un instructor, perteneciente al personal jerárquico, deslindando de toda responsabilidad en el episodio al gremio.

El secretario general del gremio destacó la agresión sufrida esta mañana por el personal de conducción de una formación en la estación Rosas, tras 15 minutos de demora. Pianelli culpó por el episodio, que motivó la intervención de la Policía Metropolitana, al clima de malestar y animosidad generado contra los Metrodelegados, señalando como responsable al Gobierno de la Ciudad “que nos trató de vagos” y de que “no queremos trabajar”, apuntó.

El delegado Néstor Segovia, preguntado por un periodista acerca de las acusaciones de sabotaje, negó tajantemente que Metrodelegados tuviera participación y señaló que deben realizarse pericias para determinar si realmente existió sabotaje y que en ese caso sus responsables “deben ir presos”.

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