Varias estaciones de bajo caudal de pasajeros quedan abiertas y sin personal de boletería ni seguridad los fines de semana. La empresa alega ausencias del personal. El Subte, tierra de nadie.

La baja dotación de personal, la falta de presencia de personal policial y de seguridad y el directo cierre de boleterías, liberación de molinetes y salidas de emergencia parece ser moneda común en el Subte los fines de semana. Desde hace un tiempo, varias estaciones de la red se han convertido en tierra de nadie, terreno fértil para actos de vandalismo o delitos aún más graves.

Desde hace tiempo enelSubte.com viene recibiendo denuncias y testimonios de usuarios que verifican que en los fines de semana y especialmente en los días domingo varias estaciones del Subte, principalmente en las líneas A, C, D y E, no cuentan con ningún tipo de personal de seguridad ni de boleterías. Ante la ausencia del mismo, los molinetes se liberan o directamente se dejan abiertas las salidas de emergencia para permitir el ingreso y egreso irrestricto de los pasajeros.

Dicha situación fue verificada por enelSubte.com en la estación San Juan de la línea C, una de las de menor tráfico de la red, un día domingo. Ausencia total de personal, salidas de emergencia abiertas y un escueto papel pegado sobre la misma con la leyenda “Pase directo”. Denuncias de nuestros lectores aluden, además, a otras estaciones: Acoyte (A), Tribunales (D), General Urquiza y otras estaciones de la línea E.

Representantes de Metrovías, en diálogo con este medio, confirmaron que el cierre de boleterías es habitual los días domingo y que se debe generalmente “a falta de seguridad o de personal, por ejemplo ausencias justificadas por enfermedad o ausencias sin aviso” y recordaron que los sábados y domingos “la dotación asignada a las boleterías es menor a los días hábiles”.

En el caso particular de la estación San Juan, en muchos casos directamente se cierra por pedido de la Policía Federal cuando se realizan traslados de hinchadas de fútbol, informaron desde la empresa. Los trenes pasan de largo y circulan directamente de Constitución a Independencia y viceversa.

Cabe preguntarse entonces si no resultaría una decisión más prudente proceder al cierre de las estaciones donde no haya una dotación de personal mínima para garantizar el funcionamiento de las instalaciones. ¿Qué pasaría si en alguna de estas estaciones ocurriera un acto vandálico, algún delito de gravedad como un robo o peor aún, como ya ha sucedido lamentablemente, una violación? La respuesta, solo Metrovías puede darla.

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