Metrodelegados denuncian irregularidades en trenes Siemens reformados

Sindicato pidió a Metrovías sacar de circulación los equipos "A" y "B". Aseguran que las formaciones presentan anomalías como fisuras en los bogies y deficiencias en la amortiguación que "podrían producir un descarrilamiento". Las reformas habrían disminuido la seguridad de los coches para usuarios y trabajadores, denuncian.

La Asociación de Trabajadores de Subte y Premetro envió una carta documento a la concesionaria Metrovías solicitando que se abstenga de sacar a circulación los trenes Siemens reformados por Alstom y Emepa identificados como “A” y “B” que circulan en la línea A desde la inauguración de las estaciones San José de Flores y San Pedrito.

Según un comunicado emitido por el gremio, luego de un reciente siniestro ocurrido en uno de los trenes un comité de Seguridad e Higiene inspeccionó los equipos, detectándose una serie de anomalías e irregularidades.

Los Metrodelegados sostienen que se han retirado los resortes necesarios para regular la suspensión, provocando que cuando el coche opera con gran carga de pasajeros se produzca un rozamiento entre la rueda y “el travesaño que sostiene el piso” del coche.

Asimismo, apuntan que los bogies no cuentan con la capacidad de girar acompañando las curvas de las vías. Según denuncian, esto comportaría el riesgo de un descarrilamiento. Estos bogies presentarían fisuras que fueron tratadas con soldaduras en las empresas abocadas a las tareas de refacción.

El gremio denuncia también un posible riesgo de seguridad para los pasajeros, ya que las escalerillas de evacuación habrían sido dispuestas a una distancia mínima de las cajas que contienen las resistencias de tracción, que operan con una tensión de 1500V. Según consideran, la alteración en el diseño original de los coches “ha disminuido el nivel de seguridad de los mismos”.

Los trenes Siemens-Schuckert O&K fueron fabricados en Alemania en 1934 para la CHADOPyF. Luego de cumplir más de 70 años de servicio en las líneas C, D y E fueron retirados para ser enviados a la línea H y a los talleres de Emepa (Chascomús) y Alstom (La Plata).

En dichas instalaciones y por encargo de la Secretaría de Transporte de la Nación -en ese entonces a cargo del procesado Ricardo Jaime- les fueron practicadas una serie de reformas. La Nación abandonó el proyecto luego del traspaso y la Ciudad, ávida de coches para realizar inauguraciones terminó pagando por las reformas, poniéndolos en circulación en la línea A.

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