Metro de París restaura las estaciones a su aspecto original

Mientras SBASE contrata una asesoría de la operadora del metro parisino para mejorar la frecuencia y el patrimonio histórico del Subte profundiza su deterioro entre el descuido y la modernización mal entendida, la RATP restaura las estaciones a su aspecto original. Una experiencia para aprender cómo conjugar la tradición de un metro centenario con las necesidades de nuestro tiempo.

“Un Metro más lindo. 273 estaciones. 23 millones de azulejos blancos estilo 1900”, rezan los afiches de la RATP.

Las estaciones del Metro de París pasaron por varios estilos arquitectónicos en sus más de cien años de historia. El estilo original de las estaciones de la CMP, que continuó dominando la imagen del metro parisino por décadas, se caracteriza por el uso de mosaicos blancos que conforman el alicatado de los andenes y vestíbulos de las estaciones. No obstante, a partir de los años 60 distintos puntos de la red fueron víctima de intentos de modernización estética que en última instancia se revelaron menos eficaces y menos longevos que el diseño original, elegante, sobrio y luminoso.

Frente a esta situación, la Empresa Autónoma de Transportes de París (RATP), operadora del subterráneo, puso en marcha hace más de 15 años el programa Renouveau du métro (Renovación del Metro), que con el lema “Un metro + lindo” comprende un ambicioso programa de intervención estética para devolver las estaciones históricas a su aspecto original, entre otros aspectos. Desde entonces, numerosas estaciones del Metro de París fueron rehechas a nuevo recuperando el alicatado, frisos y nomencladores originales, en convivencia con la señalética actual de la red.

Estos mismos meses la RATP se encuentra trabajando en distintas estaciones, como puede leerse en su sitio web. En cada una de las estaciones intervenidas se instalan carteles explicando el motivo, alcance y duración de las obras, que pueden suponer la clausura temporal total o parcial de cada estación. En la actualidad se trabaja en estaciones tan importantes como Palais Royal, usada para acceder al Museo del Louvre, que será reacondicionada como otras estaciones con el “estilo 1900”.


Anuncio de renovación de la estacion Palais Royal: los trabajos se extenderán por más de un año.


Obras de renovación de la estación Châtelet.

Subterráneos de Buenos Aires contrató recientemente una asesoría de la RATP, aunque hasta donde se conoce sólo abarca la cooperación técnica para incrementar las frecuencias de la red. En cambio, la empresa titular del Subte ha mostrado poco o nulo interés por la conservación del patrimonio histórico y arquitectónico de las estaciones.

Al contrario, durante los dos meses de clausura de la línea A previos a la introducción de los nuevos coches CNR no sólo no se restauró ninguna de las dos estaciones ignoradas por los trabajos de 2006-2008, sino que se instaló toda clase de intervenciones artísticas en estaciones que son Monumento Histórico Nacional. Pero si hay una línea en emergencia estética, es sin dudas la B. Metrovías mutiló sin motivo aparente el alicatado y decoración original de las estaciones sin que al día de hoy exista conciencia ni esfuerzos para revertir el daño hecho al patrimonio histórico del Subte. El cierre intermitente de la línea B durante los próximos diez meses no contempla trabajos de restauración.


Alicatado de la estación Uruguay en 1989, todavía original pero ya intervenido con un mural temático. Se aprecia el buen estado de conservación.

El ejemplo de París muestra cómo es posible congeniar la modernización de una red de subterráneos con la preservación del patrimonio. De esto también le puede enseñar la RATP a SBASE.

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