Sorpresa entre los usuarios al experimentar menos calor bajo tierra que en superficie: la diferencia es de aproximadamente 20 grados. Usuarios de la línea A, los más satisfechos con la refrigeración. Mientras tanto las líneas B y D aguardan la realización de estudios para instalar aire acondicionado en sus trenes.

En medio de las históricas elevadas temperaturas que soporta la ciudad de Buenos Aires- las más altas registradas en diciembre en los ultimos 43 años -, el Subte parece haberse convertido en un refugio del calor citadino.

Las mediciones realizadas por canales de televisión no hacen más que confirmar la percepción de los usuarios cuando descienden al Subte encontrándose con un panorama opuesto al esperado y cuya sorpresa se refleja en las redes sociales.

Según los termómetros desplegados por algunos medios de comunicación, en la vereda se alcanzan temperaturas cercanas a los 46 grados celsius, mientras que en el subterráneo las mismas no superan los 25º. Una diferencia abismal que hace soportable el calor para los porteños.

Cabe recordar que es el primer verano con plena operación de trenes equipados con aire acondicionado. Los pasajeros de la línea A que alcancen a abordar alguno de los nueve trenes CNR que hay en operación serán los más beneficiados por la refrigeración implementada.

SBASE anunció en noviembre pasado la realización de estudios preeliminares de termodinámica que demandarían “algunos meses” con el objetivo de instalar aire acondicionado en los trenes de las líneas B y D,que son las que más pasajeros transportan en la red.

En ambas sería necesario practicar obras de adaptación en la infraestructura, tales como mejoras en el sistema de ventilación forzada, para impedir que el calor generado por los equipos eleve la tempertura en los andanes y pueda disiparse.

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