Patrimonio y experimentación artística: el antecedente de Callao

En 1985 Subterráneos de Buenos Aires convocó a un grupo de jóvenes artistas plásticos a intervenir las paredes de la estación Callao de la línea D. La crítica del público y de los medios fue casi unánime: SBASE se vio obligada a pintar las paredes nuevamente de blanco a las pocas semanas. La historia.

Callao de la línea D es una de las escasísimas estaciones construidas por la CHADOPyF que no contó con decoración original, característica que compartió únicamente con Constitución y Retiro, llamativamente similares a Callao en cuanto a aspecto y fisonomía. No hubo en ella murales, como en el resto de las estaciones del “Subte de los españoles” ni vistosas mayólicas como las de la línea C.

Los únicos murales que llegaron a instalarse en la estación Callao lo hicieron durante la década del 80 y estuvieron allí por muy poco tiempo, porque fueron cubiertos con pintura blanca. He aquí su historia.

Durante el año 1985 un grupo de jóvenes artistas porteños se contactó con la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires solicitando un espacio para un ejercicio pictórico. La empresa decidió entonces ceder las paredes de la estación Callao de la línea D, que se juzgaba apropiada por carecer de decoración. A diferencia de casos posteriores, los murales fueron pintados ad honorem.

Hay que recordar que la Argentina de mediados de los 80 vivía aún en la efervescencia de la primavera democrática iniciada con la llegada al poder de Raúl Alfonsín, que traía consigo una apertura cultural y artística que por su dimensión y profundidad contrastaba con los “años de plomo” del Proceso de Reorganización Nacional.

En total se pintaron 83 piezas tanto en andenes como en pasillos, respetando los elementos de la estación, autoría de Rafael Bueno, Guillermo Conte, Alfredo Prior, Martín Reyna, Luis Pereyra, Duilio Pierri, José Garófalo y Armando Rearte, entre otros artistas de la escena “under” de Buenos Aires.

Los murales se pintaron durante el mes de agosto y se presentaron oficialmente el día 30 de ese mes con una pequeña recepción en la estación, ubicada en la intersección de Córdoba y Callao.

Armando Rearte, Luis Pereyra, Duilio Pierri, Martín Reyna y José Garófalo.

El conjunto de los murales fue considerado demasiado vanguardista y rupturista por los pasajeros e inclusive hubo reclamos por parte de los vecinos, poco habituados a intervenciones de este estilo. Para zanjar la controversia, Subterráneos de Buenos Aires decidió tapar los murales con pintura blanca, devolviendo la estación a su estado inmediatamente anterior.

Pese a haber transcurrido casi 30 años de aquel momento, la experiencia de los murales de Callao sigue siendo recordada en el mundo artístico. Por caso, la Fundación PROA le dedica un apartado en su portal web sobre la escena artística en la Buenos Aires de los 80.

En 2011, al cumplirse 25 años de la desaparición de los murales, la Casa Argentina en París realizó una muestra dedicada a cuatro de los artistas que intervinieron la estación, titulada “Salir del Subte”, haciendo una analogía entre la “escena under” y el subterráneo.

Ese mismo año el Ministro de Cultura Hernán Lombardi aprobó una partida de casi 85 mil pesos para llevar adelante un proyecto de difusión de las obras realizadas en Callao durante 1985. Lamentablemente, la iniciativa parece no haber llegado a buen puerto.

Fotografías de Facundo de Zuviría

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