Los coches chinos, con stickers

En el primer día del servicio, los coches chinos CNR amanecieron con stickers adheridos a las puertas mencionando que la compra de los mismos ha sido por parte del Gobierno nacional.

Más comodidad, la frecuencia esperada y hasta una guerra de stickers. Esta mañana, los nuevos coches chinos del subte A comenzaron a rodar en la primera hora pico y el servicio se reanudó con varias novedades además del aire acondicionado y la limpieza: la más llamativa, una insólita puja entre la Ciudad y la Nación por los avances en la línea que une Flores con Plaza de Mayo y que es la más antigua de Capital.

Esa diferencia también se vio esta mañana en el servicio, con pasajeros a favor y en contra de la gestión de Macri en transporte. Algunos pasajeros se mostraron conformes con las mejoras de la línea A, sobre todo por los coches con aire acondicionado, la limpieza de las estaciones y la comodidad; pero otros se quejaron por la falta de mantenimiento en las otras cinco líneas que tiene la Capital. Y reclamaron más inversión en coches y estaciones.

Clarín realizó esta mañana el viaje en hora pico desde Carabobo a Plaza de Mayo, que se cumplió en 27 minutos y una frecuencia entre los trenes de 5 minutos, como se había prometido. También se notó menos gente, algo que los propios trabajadores del subte atribuían a que muchos desconocían la reapertura.

Lo llamativo fueron los stickers: por un lado, el Ejecutivo porteño aprovechó para llenar la línea con su sello amarillo, siempre vinculado al PRO. El color aparece en todos los carteles que anuncian la reapertura y apunta a acreditar la llegada de los vagones más modernos como un logro propio. Pero Nación también hizo lo suyo: en muchos coches también aparecieron cartelitos azules (color que suele usar el kirchnerismo en sus obras) con un agradecimiento a la Presidenta. El sticker, pegado en las puertas, agradece a la Presidenta: “Estos vagones fueron comprados por el Gobierno Nacional. ¡Gracias Cristina!”.

El cruce se da en medio del tironeo entre el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, por el aumento del pasaje, que pasará, desde la semana que viene, a costar $3,50, un peso más que hasta ahora. Y $2,40 más que antes que el subterráneo pasara a manos de la Ciudad.

por Clarin

Comentarios