A pesar de que el GCBA había anunciado que iniciaría las obras a fines de año, recién en 2016 finalizarán los estudios previos. La obra costará entre USD 700 y 800 millones. El primer tramo se construiría entre Constitución y Callao y Santa Fe. SBASE busca otra vez desviar la traza a Facultad de Derecho, en lugar de Plaza Italia.

Subterráneos de Buenos Aires confirmó que no se llamará a licitación para la construcción de la línea F en el corriente año. La empresa estatal informó que si bien el estudio encargado a la consultora Systra —en el que se basarán los pliegos de licitación— tenía como fecha estimada de finalización el 30 de noviembre de este año, “se prevé la continuación del estudio aproximadamente hasta el mes de febrero de 2016″.

Teniendo en cuenta este hecho, resulta altamente improbable que las obras para la construcción del primer tramo, entre Constitución y Callao y Santa Fe, comiencen el próximo año, como había deslizado en abril pasado el presidente de SBASE, Juan Pablo Piccardo. Más lejos aún quedó la posibilidad de que Mauricio Macri iniciara él mismo como jefe de Gobierno saliente las obras de una nueva línea de Subte, como se barajó en algún momento.

Según estimaciones de SBASE, la obra demandaría una inversión de entre 700 y 800 millones de dólares. Por esta razón no se descarta apelar a la metodología llave en mano y al financiamiento chino, entre otras alternativas.

De acuerdo con los pocos lineamientos públicamente conocidos del estudio de Systra, la línea se construirá apta para trenes de siete coches (se calcula que será utilizada por cerca de medio millón de pasajeros diarios), estaciones con puertas de andén, operación automatizada con señalamiento CBTC análogo al que instalará Siemens en la línea C y frecuencia de 90 segundos en hora pico, aunque de momento no se ha confirmado el gálibo seleccionado.

El debate por la traza

Tanto el proyecto de Systra como el recientemente publicado PETERS (Plan Estratégico y Técnico para la Expansión de la Red de Subte) —que contempla sólo tres de las cinco alternativas diseñadas para la futura red porteña— trabajan con la hipótesis de una línea F con cabecera en Facultad de Derecho, tramo que se construiría en una hipotética segunda etapa.

Pero lo cierto es que la traza de la línea F, establecida en la ley 670 que regula las futuras ampliaciones de la red, fija como cabecera a Plaza Italia y establece un trazado que discurre bajo la avenida Las Heras, lo que implica que cualquier modificación para alterar su diseño debe ser aprobada por la Legislatura Porteña.

Al igual que en el caso de lo ocurrido en el caso de la línea H, modificada en sus extremos norte y sur a instancias de SBASE, el GCBA busca alterar sustancialmente trazas consensuadas sin explicitar claramente las razones del cambio ni acompañar tales iniciativas con estudios que las avalen.

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