Siguen las frenéticas negociaciones en la Subsecretaría de Trabajo para destrabar el conflicto en la línea B. Desde el gremio señalan que "hay predisposición" de las partes. Los reclamos se centran en los tiempos de descanso del nuevo diagrama de trabajo. El viernes inhabilitaron la cochera-taller Rosas.

Las negociaciones que desde el pasado lunes 29 de julio se mantienen en la Subsecretaría de Trabajo porteña para destrabar la medida de fuerza gremial sostenida por Metrodelegados desde la inauguración de las estaciones Echeverría y Rosas de la línea B continúan, pero podrían llegar a su fin en breve dada la existencia de “predisposición” de las partes para poner término a la paralización.

Así lo confirmaron a este medio fuentes gremiales, que remarcaron que el principal reclamo se centra en las condiciones impuestas por el nuevo diagrama de servicios implementado a partir de la extensión.

Los trabajadores verían disminuido su tiempo de descanso, algo que el gremio propuso evitar solicitando un esquema de cuatro horas y media de trabajo efectivo, “con media vuelta Lacroze – Alem o Rosas – Lacroze”, aseguraron. Asimismo, también solicitaron la incorporación de nuevas parejas guarda-conductor, aumentando la dotación de personal, lo que fue rechazado tanto por SBASE como por Metrovías.

Respecto de las condiciones de seguridad, las mismas fuentes confirmaron a este medio que desde el viernes pasado quedó inhabilitada la cochera-taller Rosas, que se había comenzado a utilizar pese a no haberse transferido a Metrovías. Ante la falta de equipos de comunicación tierra-tren, se ofrecieron teléfonos celulares “en forma provisoria” provistos por la empresa Personal, a lo que el gremio accedería.

Comentarios