SBASE invertirá más de 250 millones de pesos en actualización y refuerzo de las subestaciones eléctricas de las líneas A y B. En el caso de esta última, se debe a la puesta en marcha de los trenes usados comprados al Metro de Madrid, que consumen más electricidad. La razón de la renovación de la línea A es poco clara, ya que las subestaciones fueron modernizadas hace escasos años por la Nación.

Subterráneos de Buenos Aires lanzó las licitaciones públicas número 171/14 y 175/14 destinadas a la actualización de los componentes de las subestaciones eléctricas de las líneas B y A del Subte, respectivamente.

El presupuesto oficial de la actualización de la línea B asciende a 162,6 millones de pesos, mientras que el de la línea A suma otros $97,6 millones.

REFUERZO DE SUBESTACIONES PARA LA LÍNEA B

Según pudo saber este medio, la renovación de las subestaciones de la línea B está relacionada con la puesta en marcha de los trenes CAF 6000, comprados de segunda mano al Metro de Madrid, cuyo consumo eléctrico es superior al de las actuales formaciones ya que cuentan con equipos de aire acondicionado. Además, hay que tener en cuenta que de los catorce trenes que se pondrán en servicio, siete estarán compuestos únicamente por coches motrices.

Las subestaciones que serán intervenidas son Alem, Pellegrini, Pasteur, Medrano, Malabia, Lacroze y Los Incas, siendo esta última particularmente llamativa ya que lleva apenas 11 años en servicio.

SBASE trabajará a contrarreloj ya que espera que la obra eléctrica esté finalizada para julio de 2015, con entregas parciales en febrero, mayo y junio, justo al filo de la puesta en servicio de los trenes CAF 6000.

ACTUALIZACIÓN ELÉCTRICA PARA LA LÍNEA A

Otro refuerzo de subestaciones, llamativamente, se licitó para la línea A, a un costo de casi 100 millones de pesos.

Cabe recordar que en esta línea las subestaciones fueron completamente renovadas por el Estado Nacional en la segunda mitad de la década pasada, colocándose equipos bitensionales aptos para alimentar 1100 o 1500 volts. Además, la subestación Plaza Flores, construida íntegramente por SBASE, lleva escasos años en servicio.

Esto permitió que una vez retirada la flota Brugeoise la línea A abandonara su tensión histórica mediante una sencilla operación para dar paso a la nueva flota CNR.

De hecho, las subestaciones reformadas tomaron en cuenta las previsiones del aumento de consumo eléctrico producto de los equipos de refrigeración de los trenes chinos y fueron elogiadas por la Auditoría realizada por Transportes Metropolitanos de Barcelona a fines de 2012, en conjunto con el resto de la línea A.

Comentarios