La línea H cerrará del 27/6 al 3/7 por la incorporación de los nuevos coches Alstom. En ese período se realizarán pruebas y alistamiento de los trenes. La línea reabrirá el lunes 4/7 con toda su flota renovada. El único antecedente de cierre prolongado de una línea por recambio de flota es el de la línea A, en 2013.

La línea H del Subte cerrará por una semana, del lunes 27/6 al domingo 3/7, para facilitar las tareas de incorporación de los esperados coches Alstom brasileños cero kilómetro, cuya compra se firmó en 2012 y que fueron entregados a partir del invierno pasado.

La puesta en marcha de estos coches para el lunes 4 de julio había sido anticipada por el presidente de SBASE, Juan Pablo Piccardo, al anunciar la apertura de la estación Santa Fe para el viernes 8 de julio.

La renovación alcanzará a la totalidad del material rodante, por lo que dejarán de prestar servicio los veteranos Siemens Schuckert O&K, originalmente encargados por la CHADOPyF hace más de ochenta años, y sus versiones reformadas por Emepa. Aunque su destino es aún incierto, podrían ser trasladados a la línea E, que sufre problemas de frecuencia.

Según se destacó en un comunicado, “el alcance de los trabajos comprende el alistamiento de las nuevas unidades y la realización de las pruebas estáticas y dinámicas, como así también la capacitación de todo el personal involucrado en la operación de la línea”.

Cabe recordar que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) mantuvo una polémica reciente con SBASE y Metrovías ya que, si bien se manifestó a favor de la entrada en servicio de los coches, cuestionó que el sistema CBTC con el que operan torne innecesaria la figura del guarda. Actualmente, el señalamiento CBTC se está instalando en la línea C y próximamente lo hará en la línea D.

El antecedente más cercano de cierre prolongado de una línea por recambio de flota en el Subte de Buenos Aires es el que tuvo lugar a principios de 2013 en la línea A, que fuera muy cuestionado técnicamente. En aquel caso la clausura se prolongó por casi dos meses: no sólo se trataba de un reemplazo total del material rodante sino también de elevar la tensión de 1100 V a 1500 V, aunque las obras estaban listas desde antes. Otros casos de suspensión del servicio, tanto en el Subte como en los ferrocarriles metropolitanos, no excedieron los dos días.

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