La estación Pueyrredón se muestra incapaz de absorber el aumento de pasajeros provocado por la combinación con la línea H. El andén central único de Pueyrredón quedó chico por la construcción de los pasajes y escaleras de combinación. Son comunes de ver los forcejeos y empujones y los pasajeros experimentan severos contratiempos en hora pico.

La construcción de la línea H del Subte es una obra de fundamental importancia para mejorar la movilidad en la Ciudad de una manera que sea sostenible en el tiempo, además de amigable con el ambiente y de servir al confort y a la seguridad de los pasajeros que utilicen el servicio. Sin embargo, a veces las novedades afectan de manera negativa otros puntos del sistema si las mejoras no son evaluadas de manera general.

Asi, la línea más moderna de la red ha traído complicaciones a la línea D, una de las más usadas del sistema y en particular en la estación donde combina con ella: Pueyrredón. Se ha vuelto cada vez más frecuente observar aglomeraciones de pasajeros en su andén central, cuyo ancho no da abasto para lidiar de manera cómoda y segura con la cantidad de pasajeros que buscan transbordar hacia la H.

Estrecho andén de la estación.

La obra de remodelación de la estación Pueyrredón para poder manejar el incremento en el flujo de personas producto de la combinación con la línea H se limitó a la construcción de los pasajes subterráneos de combinación de rigor, uno para cada andén de la nueva línea, y a integrar los viejos vestíbulos con los nuevos accesos. Esta falta de previsión genera severos contratiempos en hora pico, cuando la concurrencia es notoriamente mayor, por lo que los empujones y forcejeos se vuelven moneda corriente.

En ese sentido, al no construirse salidas adicionales a las existentes es cada vez más engorroso y complicado abandonar el andén para poder salir a los vestíbulos. Los pasillos y vestíbulos originales, que datan de los años 30, no sufrieron ningún tipo de modificación y, aún asi, reciben un tránsito mayor al esperado por sus constructores originales y ya hoy resultan insuficientes para una demanda que aún está lejos de la estimada por Subterráneos de Buenos Aires para la línea H operando en su recorrido completo y a plena capacidad.

Saturación de pasajeros en Pueyrredón.
Vista de la estación Pueyrredón antes de la llegada de la línea H.

La estación Angel, un caso testigo

La estación Angel es una parada de la línea Northern -via Bank- del metro de la ciudad de Londres (London Underground, uno de los interesados en participar de la licitación del nuevo operador del Subte) cuyo diseño original, de 1901, contemplaba un andén isla de apenas 3,7 metros de ancho ubicado en una única caverna, un diseño parecido al de Pueyrredón aunque debe remarcarse que las dimensiones del andén de nuestra estación son algo más generosas

Dado que resultaba insuficiente y peligroso para la cantidad de pasajeros que utilizaban la estación, a principios de la década de 1990 se la sometió a una profunda reforma. Así, del lado de la via dirección al norte (a Edgware o a High Barnet) se construyó un túnel paralelo al original para ubicar un nuevo andén lateral. Del lado de la via al sur (a Kennington o a Morden), se ejecutó un túnel nuevo similar pero para reubicar la via mientras el andén isla era ensanchado para ocupar el espacio que esta dejaba libre en la caverna original. A su vez, se construyeron nuevos accesos, vestíbulos y ascensores que contemplaran las modificaciones realizadas.

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