Ante la grave crisis de material rodante y tractivo en el Belgrano Norte, el gobierno anunció que va a "sincerar los horarios", transferir tres formaciones del Belgrano Sur para mejorar la frecuencia y encarar la reparación de coches fuera de servicio. Presentaron un plan de obras, pero se ejecutaría en un plazo de cuatro años. La permanencia de Ferrovías, incuestionada.

En las últimas semanas salió a la luz una grave situación de crisis de material tractivo y rodante en la línea Belgrano Norte, la única del área metropolitana, junto a la línea Urquiza, que continúa siendo gerenciada por un concesionario privado.

El cuadro de situación llegó a tal gravedad que Ferrovías y el gobierno llegaron a plantear la necesidad de suspender los servicios a Villa Rosa y cortar la línea en Grand Bourg, lo que finalmente no prosperó debido a la resistencia de los gremios La Fraternidad y Unión Ferroviaria, además de la movilización activa de los vecinos de Del Viso, Villa Rosa y otras localidades afectadas.

Transporte anunció, finalmente, que se aplicaría un diagrama de emergencia por el plazo de 180 días que garantice el servicio en la totalidad de la traza, cuya primera medida, en palabras del ministro Guillermo Dietrich, será “sincerar los horarios”.

Desde el Ministerio se asegura que Ferrovías tiene asignadas 23 formaciones, de las cuales sólo se encuentran operativas 14, quedando fuera de servicio un buen número de coches y locomotoras. Un alivio para esta crisis sería la transferencia de dos formaciones completas desde la línea Belgrano Sur –tal como sugirió este medio semanas atrás– y la habilitación de una tercera por parte de la CNRT.

A su vez, en declaraciones a Clarín, Dietrich cuestionó la implementación del servicio diferencial semirápido que se presta entre las estaciones Retiro y Del Viso con coches motores Alerce, el único servicio que el Estado opera en esa línea concesionada.

El gobierno, sin cuestionarse por un momento la permanencia de la concesionaria a pesar de sus graves incumplimientos y falencias en la prestación del servicio, se apuró a anunciar con gran pompa un programa de inversiones, cuya mayor parte se destinará al “mantenimiento y reparación de coches y locomotoras, y la adquisición de repuestos”, es decir, a paliar los efectos más inmediatos de la crisis. De hecho, Dietrich anunció que el “sinceramiento” de los horarios será “el primer paso” de lo que presenta como un paquete de inversiones.

Si bien se anunciaron más obras, estas se realizarían en el mediano plazo, ya que según voceros oficiales tendrían un plazo de ejecución de hasta cuatro años: incluyen la renovación de vías –las vías de la sección urbana del Belgrano se encuentran en general en buen estado y no fueron la causa de los problemas del servicio–, obras de mejoramiento en estaciones y señalamiento e instalación de un sistema de frenado automático ATS.

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