La Municipalidad de Córdoba trabaja en un proyecto para levantar todos los ramales ferroviarios que surcan esa ciudad y construir allí anchas avenidas, que contarán con carriles laterales para transporte particular y centrales para Metrobús. Las trazas ferroviarias deben ser una oportunidad antes que un obstáculo.

La Municipalidad de Córdoba trabaja en un proyecto para convertir en avenidas buena parte de las trazas ferroviarias que surcan su ejido urbano. Según consignó el diario La Voz del Interior, la iniciativa busca “levantar todas las vías férreas que hay en la trama urbana, para derivarlas a la periferia mediante una circunvalar férrea, y liberar así los predios del ferrocarril para generar allí las grandes avenidas que Córdoba no tiene”.

Citando fuentes allegadas al intendente Ramón Mestre (UCR), el medio cordobés asegura que el proyecto tiene viento a favor debido a la “coincidencia política y técnica entre municipio y Nación por este tema”, al que se considera una alternativa consuelo frente a la frustrada posibilidad de construir una red de Subte en la segunda ciudad más poblada de la Argentina, una propuesta que fue desechada por el Gobierno nacional meses atrás.

La idea es transformar los ramales ferroviarios en una red vial con amplias pistas, que permita la construcción de carriles exclusivos para colectivos en el centro de la calzada, en el marco de la extensión del Metrobús al Interior del país. Este plan alcanza a ciudades que, como la propia Córdoba, cuentan con alternativas de movilidad superadoras y más sustentables, como el trolebús, que enfrenta actualmente problemas para financiar su expansión y renovación de flota por falta de apoyo del Estado nacional.

La estación Córdoba Mitre, donde arriban y parten trenes a Villa María, Rosario y Buenos Aires, sería una de las afectadas por el levantamiento de vías.
La estación Córdoba Mitre, donde arriban y parten trenes a Villa María, Rosario y Buenos Aires, sería una de las afectadas por el levantamiento de vías.

Algunas de esas trazas, detalla La Voz, “vienen desde Guiñazú (norte), Argüello (oeste), Malvinas (este) y Ferreyra (sur), con eje central en la estación Mitre”, estación estratégicamente ubicada a la que arriban y de la que parten actualmente los servicios que unen a esta ciudad con Buenos Aires y Villa María. De hecho, explicó ese mismo medio, en la campaña del año pasado llegó a mostrarse “un render de lo que sería la avenida Malvinas Argentinas con colectivos circulando sobre la traza de las vías férreas”.

En todo caso, la propuesta de la municipalidad cordobesa resulta contraproducente y anacrónica.

En primer lugar, aleja a los ferrocarriles del centro, cuando la tendencia actual es precisamente la contraria: claro ejemplo de esto es el proyecto de la RER en Buenos Aires. La llegada de los ferrocarriles al centro de las ciudades es uno de los principales incentivos para promover a este medio masivo no contaminante frente al automóvil particular o medios que compiten en la larga distancia.

En vez de aprovechar la ventaja inigualable que representa contar con abundantes reservas de traza ferroviaria, una condición que permite la prestación efectiva o potencial de servicios, opta por privilegiar deliberadamente al transporte automotor en desmedro de los medios guiados, eliminando incluso la posibilidad de la futura prestación de servicios de pasajeros urbanos. El Ferrourbano de Córdoba, hoy abandonado, sería uno de los proyectos directamente afectados.

Cabe aclarar que otras ciudades de Latinoamérica y del resto del mundo, que no cuentan con esas ventajas de las que gozan muchas de las grandes ciudades argentinas, son precisamente aquellas que terminan decantándose por alternativas reconocidamente subóptimas como el BRT o Metrobús o bien deben embarcarse en costosos procesos de expropiación para construir trenes ligeros y ferrocarriles.

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