Una ley votada por la Legislatura a fines de noviembre autoriza a triturar viejos adoquines inutilizables para transformarlo en balasto para el Subte y el Premetro. La norma protege las calles adoquinadas.

Una norma de protección de las calles adoquinadas fue sancionada el pasado jueves 28 de noviembre por la Legislatura Porteña. El proyecto contó con el apoyo de diputados de todos los bloques del parlamento local, con la solitaria abstención de la legisladora María Rachid (FPV).

La ley establece que las calles adoquinadas constituyen un patrimonio cultural de la Ciudad y que las mismas “deben ser mantenidas con dichos materiales a efectos de mantener la continuidad en el paisaje urbano”. Además, obliga al Ejecutivo porteño a proteger y resguardar las piezas graníticas para ser utilizadas en zonas especiales, tipificadas en la norma.

En tanto, se dispuso que las piezas irrecuperables y que no sean aptas para colocar en eventuales reparaciones deben ser trituradas y convertidas en balasto para la red de Subte y Premetro.

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