Disputas y denuncias ponen a la línea H nuevamente en el medio. No sólo se especula con su inauguración. Ahora también con su mantenimiento.

La situación ya está al límite de lo vergonzoso. El mismo ministro de Obras Públicas de la Ciudad, Juan Pablo Schiavi, se “pisó” al decir en un medio periodístico que la línea H no se inaugurará hasta noviembre. Horas después, a través de otro medio radial, anunció que la inauguración sería la próxima semana, pero no este sábado.

Asimismo, el hermetismo y el pésimo manejo de la información acerca de un bien público como lo es la línea H es tal, que ni siquiera los diputados ni algunas fuentes de la Ciudad saben a ciencia cierta sobre la puesta en marcha de una línea de subte de $200 millones de pesos pagados por los habitantes de la Ciudad. Ni siquiera el titular de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña, el legislador macrista Jorge San Martino, sabe si la inauguración será éste sábado.

Lo cierto aquí es que al problema de la inauguración se le sumaron otras denuncias y, según algunas versiones, el tema habría llegado a la familia Kirchner. El cuestionado secretario de Transporte, Ricardo Jaime, habría acelerado la inauguración para antes de las elecciones, para congraciarse con su candidata presidencial, Cristina Kirchner. Sin embargo, ésta habría criticado la manera en que se desempeña el proceso de puesta en marcha. ¿Por qué?

Porque en el mismo momento en que se definía la inauguración de la línea H, el ahora ex director de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado, el Dr. Alejandro Franco, realizó una denuncia penal por el peligroso estado de los coches Siemens Orenstein & Koppel que correrán en la línea H.

Ocurre que horas después de que el ex miembro del directorio de SBASE se involucrara en la polémica sobre el mantenimiento de la red existente y, en cierta forma, tomara partido para el lado equivocado, el Presidente de SBASE prefirió desafectarlo de la institución dependiente del Gobierno de la Ciudad antes de conservar a alguien que comenzó a molestar con sus declaraciones públicas acerca del mal mantenimiento ejercido por la concesionaria Metrovías.

Apenas horas después de la nota que publicó enelSubte.com donde Franco hablaba explícitamente de la situación de la red actual, el funcionario fue despedido. Ahora apunta a hacer sus denuncias efectivas desde otro lugar y con información que no todos parecen tener: la denuncia penal busca impedir la puesta en marcha de la línea H por tener coches de la línea C que no recibieron el mantenimiento apropiado para trenes que superan los 300.000 kilómetros recorridos.

Si bien es públicamente conocido que el rol de la presidencia de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado es principalmente cumplir órdenes del Ejecutivo local, también es cierto que los miembros del cuerpo directivo han atravesado distintos gobiernos sin verse afectados en sus cargos. Sin embargo, algunas versiones indican que, luego de las declaraciones de Alejandro Franco, las presiones para apartar al funcionario de su cargo provinieron directamente de la Secretaría de Transporte a cargo de Jaime, quien habría llamado al ministro de Obras Públicas para que éste gestione su despido.

Fue el presidente de SBASE, Edgardo Kutner, quien procedió a alejar a Alejandro Franco del directorio, luego de varios años de trabajo en un área delicada. Una de las funciones de SBASE desde la concesión del servicio es el control de Metrovías, sin autoridad de aplicación sobre la red existente pero sí con el poder que le permite relevar la red desde un punto de vista técnico, e informar la realidad.

Ahora, con Franco fuera de SBASE, pero con una denuncia penal por falta de mantenimiento, la puesta en marcha de la línea H está en jaque, aunque todo apunta a que finalmente no será éste sábado, sino durante el transcurso de la semana próxima. Más cerca aún de las elecciones nacionales.

Fue el propio ministro Schiavi quien salió públicamente a anunciar que la línea H se inaugurará “a fines de la semana próxima”, aunque aún no se sabe si será con actos oficiales o simplemente el acto consistirá en abrir las puertas y poner los trenes a rodar. Ese mismo ministro fue quien en plena inauguración de las obras de la línea H, el pasado 30 de mayo, dijo en voz alta a los funcionarios y periodistas presentes mientras realizabámos la Marcha Blanca que “el ruido de las ruedas es porque están planas pero ya las repararemos”.

Algunas dudas surgen de todo esto: ¿Estarán las ruedas ya reparadas? ¿Habrá pagado la Ciudad una reparación que corría por cuenta de Metrovías? Los coches Siemens ¿tendrán el mantenimiento adecuado? ¿Comenzarán a circular por una nueva línea cuyo sistema de señalización es ATP pero los coches aún no tienen el ATP instalado? ¿Cómo funcionará el sistema de señalización de seguridad de los trenes de 1930?

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