La Ciudad le alquiló al Grupo Clarín por 115 mil dólares más IVA mensuales y por un plazo de tres años un galpón para la "adecuación" de los CAF 6000 comprados al Metro de Madrid. Los coches aún no fueron puestos en servicio regular y siguen ocasionando gastos. Es la primera vez que la Ciudad debe recurrir a instalaciones externas para almacenar material rodante.

El Gobierno de la Ciudad le alquiló al fideicomiso Loma XXI un galpón en el barrio porteño de Barracas por un plazo de tres años a un valor de 115 mil dólares mensuales más IVA. Dicho fideicomiso se halla vinculado al Grupo Clarín: el galpón está ubicado en la calle Agustín Magaldi al 2100, dirección fiscal que comparte con Clarín y AGEA, donde fueron ploteados varios coches CAF para la línea B.

El dato fue revelado por la Auditoría Porteña tras una actuación de la Procuración General de la Ciudad, que consideró que Subterráneos de Buenos Aires —dependiente de la Jefatura de Gabinete de Horacio Rodríguez Larreta— se apartó del régimen de contrataciones y objetó que el contrato se hubiera convenido en moneda extranjera. Si bien se autorizó a continuar con el procedimiento, se reclamó a la empresa estatal “un informe técnico por el cual se deberá invocar y justificar debidamente las razones por las que motivaron y tornaron necesario tales apartamientos respecto del Reglamento de Contrataciones de Sbase, considerando que se trata de un mecanismo contractual de excepción”.

Según informó la propia SBASE, el alquiler de dicho recinto -de 7000 metros cuadrados- se realizó por la urgencia que implicaba el arribo al país de los coches CAF 6000 adquiridos al Metro de Madrid para la línea B, que necesitaban un lugar para alistarse para su puesta en marcha, que acabó resultando demorada respecto a lo previsto originalmente.

Llamativo resulta que si el objetivo era ese se haya firmado un contrato de tres años de duración, tratándose de trenes que serían puestos en funcionamiento en el mediano plazo. No obstante, no todas las unidades fueron llevadas a Barracas: una buena parte de ellas está en instalaciones propias del Subte, como el Taller Rancagua o el tinglado de los radiados Brugeoise en el Taller Mariano Acosta del Premetro.

Se trata, asimismo, de la primera vez en que SBASE tiene que recurrir a alquilar instalaciones externas para almacenar material rodante hasta su puesta en marcha, algo que siempre se hizo -al igual que su alistamiento- en instalaciones propias. Los elevados costos del alquiler, en todo caso, van engrosando la extensísima lista de costos colaterales ocasionados por los polémicos coches españoles, cuyo precio total, una vez sumados todos ellos equivale al de unidades cero kilómetro acordes a las condiciones de la línea B.

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