Son las que dieron los directivos de Subterráneos de Buenos Aires al referirse a la puesta en funcionamiento de la línea H ante la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña. Dura crítica del legislador Fernando Caeiro.

Directivos de la empresa Subterráneos de Buenos Aires S.E. (SBASE) respondieron este viernes al mediodía a inquietudes de los legisladores porteños por invitación de la Comisión de Tránsito y Transporte con relación al estado de los subterráneos en general y en particular a la línea H. De la reunión formaron parte el presidente y los miembros del directorio de SBASE, el presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte, Jorge San Martino (Recrear), y los diputados Álvaro González (Juntos por Buenos Aires), Fernando Caeiro, Facundo Di Filippo (Coalición Cívica), Héctor Bidonde (Bloque del Sur) y María Soledad Acuña (Compromiso para el cambio).

“La línea H está funcionando con normalidad, con tres formaciones que unen las cinco estaciones mediante una frecuencia de siete minutos”, explicó el presidente de SBASE, Edgardo Kutner, aclarando que “los trenes son formaciones de la línea C fabricados en la década del 30”.

Con relación al recurso de amparo al que dio lugar una resolución judicial el día de la inauguración señaló que SBASE conjuntamente con la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizarán en los días venideros una inspección en vistas al requerimiento del magistrado cuyo plazo vence la semana próxima. “No hay medida cautelar pero la causa prosigue”, afirmó. Asimismo, sostuvo que “la línea quedó funcionando después del acto inaugural y esto no estaba previsto. Lo íbamos a hacer alrededor de las tres de la tarde y a raíz de la demanda se continuó, por eso hubo que arreglar algunas cosas y se paralizó el servicio durante una hora”.

Ante otra pregunta Kutner manifestó que “la línea H fue hecha por la Ciudad y actualmente Metrovías tiene un permiso de operación precaria, pues cabe en los términos de la ley 670 y el Plan de Nuevas Líneas que deberá ser licitado por la Ciudad antes de los tres años. La línea H no está dentro del convenio por 24 años que tiene Metrovías con opción a plazos prorrogables de renovación sucesiva cada 10 años”, señaló.

Kutner reconoció que “en la línea H algunos vagones pueden estar excedidos de kilometraje” y admitió además problemas de señalización y un principio de incendio, por lo que el diputado Di Filippo expresó que “SBASE posee facultades para exigir a Metrovías el protocolo que garantice el control del mantenimiento de cada uno de los coches que se están utilizando en la línea H y debe hacerlo”. Los funcionarios coincidieron en que las dificultades de ejercer el control no sólo de SBASE sino también del Ente Regulador de la Ciudad “son una cuestión de competencia”.

Explicaron: “El decreto que en los años ’90 otorgó la concesión a Metrovías establece que la autoridad de aplicación es la CNRT. Nosotros no tenemos competencia por lo que es necesario concretar el traspaso de la Nación a la Ciudad”. Kutner recordó que el último reclamo lo efectuó el entonces secretario de Obras Públicas porteño Roberto Feletti al ministro Julio De Vido y acotó: “Los problemas subsistirán hasta que la Nación transfiera las competencias a la Ciudad de Buenos Aires pues faltan normas y un marco jurídico. Mientras la Nación sea la concedente del servicio no podremos hacer lo que todos los ciudadanos desean”.

“Subterráneos es patrimonio de la Ciudad y no podemos controlar el material rodante”, enfatizó Kutner y mencionó que “el Ente nunca pudo cobrar una multa de las muchas que aplicó a Metrovías porque no lo reconoce como autoridad de aplicación”. A raíz de una pregunta realizada por el diputado Caeiro sobre la explotación de los locales comerciales y la publicidad, el directivo aseguró que “no están incluidos en el acuerdo. No hay ni debería haber”. Caeiro expresó luego: “SBASE es un organismo que está pintado, no puede pedir información, ni controlar, no puede hacer nada. Frente a las preguntas de los diputados sólo podían dar excusas”.

Con relación a los subsidios que la Nación otorga a la concesionaria para mantenimiento de material rodante en el servicio de subtes y la línea del Ferrocarril Urquiza, de aproximadamente 150 millones de pesos anuales, afirmó que “no obstante, con esta tarifa no se puede invertir, es imposible mejorar la prestación”.

Poco antes de finalizar el encuentro, ante una pregunta del diputado Di Filippo –autor de una denuncia penal–, Kutner confirmó que el Grupo Roggio calificó en la licitación para la ampliación de la línea B, ganó y es la empresa constructora. También reconoció que “hay funcionarios de SBASE que han trabajado en distintas empresas de ese Grupo, entre ellos yo”, pero aclaró inmediatamente que está totalmente desvinculado.

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