Un grupo de trabajadores del Sindicato de Trabajadores del Subte, enfrentado a la UTA y a los Metrodelegados, mantuvo sin servicio durante casi cinco horas a la línea B. La medida se levantó luego de que se los conovocara a una reunión en la Subsecretaría de Trabajo. Para el ministro Montenegro, se trata de un "paro político".

Un grupo de trabajadores de la línea B, vinculados al Sindicato de Trabajadores del Subte (STS), independiente tanto de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) como de la AGTSyP, realizó un piquete en las vías esta mañana, impidiendo el inicio del servicio.

La circulación de trenes se restableció cerca de las 10 de la mañana, luego de que la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad resolviera convocar a los trabajadores en conflicto para atender sus demandas, levantándose la medida.

Según expresó Antonio Morales, delegado de ese sindicato, la protesta se debe a los recientes episodios de violencia sufridos por los trabajadores, quienes fueron agredidos por pasajeros en las líneas H y D, solicitando mayor seguridad, y en apoyo al reclamo de los vigiladores privados que mantuvieron parada la línea el pasado lunes.

“Pedimos reuniones con las autoridades de Metrovías y con el gobierno de la Ciudad y no recibimos respuesta”, dijo Morales en declaraciones a la prensa, a la vez que disparó contra la conducción de AGTSyP: “No tengo la culpa que Segovia y Dellecarbonara no den la cara. La respuesta la tienen que dar ellos”.

En tanto, el Ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, desestimó la legitimidad del paro, al que caracterizó como “político”. “El responsable político de la Policía Metropolitana soy yo, y el sistema de seguridad en el subte, incluso el tema de las cámaras, se fue hablando con todos los representantes de los trabajadores. Y a mí nadie me llamó para decirme que necesitaban un policía más”, explicó a Radio Vorterix. “En este caso puntual, estoy convencido de que está hecho como un paro político, no por un reclamo gremial”, recalcó.

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