La primera formación de la nueva línea ferroviaria de Londres fue entregada el pasado miércoles para que comience el entrenamiento de los conductores. El primer tramo será inaugurado en mayo próximo.

El entrenamiento de los primeros conductores de la línea Elizabeth londinense, actualmente en construcción como parte del proyecto Crossrail, comenzará en breve luego de que el pasado miércoles llegara la primera formación a los depósitos ubicados en la zona este de la capital británica, informó el organismo estatal Transport for London (TfL).

La formación fue sometida a diversas pruebas estáticas y dinámicas desde que salió de la línea de producción en agosto pasado y fue finalmente trasladada por una locomotora hasta Wembley, desde donde se trasladó por sus propios medios hasta la zona este de Londres para iniciar el entrenamiento del personal de conducción con el objetivo de que entre en servicio en mayo próximo.

El tren fue fabricado por Bombardier en su planta ubicada en Derby, a 182 kilómetros al noroeste de Londres, como parte de una flota de 66 formaciones de nueve coches cada una que será identificada como “Clase 345” según los estándares de los ferrocarriles británicos. De acuerdo al fabricante, se utilizaron materiales de bajo peso en su construcción y se las equipó con frenos regenerativos para lograr un ahorro de 30 por ciento en el consumo eléctrico respecto a una formación convencional. Cuentan además con amplios pasajes de conexión entre coches para que los pasajeros puedan caminar de punta a punta, aire acondicionado, espacios para equipajes y sillas de ruedas, cámaras de seguridad, WiFi y sistemas de información del viaje en tiempo real.

La futura línea Elizabeth, nombre que tomará Crossrail cuando sea inaugurado en su totalidad en mayo de 2019 en homenaje a la reina Isabel II en su condición de monarca que más tiempo ha gobernado en la historia británica, se extenderá a lo largo de 118 kilómetros y es considerada un proyecto fundamental para mejorar el transporte de Londres. Con un presupuesto asignado de 14,8 billones de libras esterlinas (281 mil millones de pesos argentinos), este nuevo servicio conectará con dos ramales los suburbios de Shenfield y de Abbey Wood en el este con Reading y el aeropuerto de Heathrow en el oeste de la ciudad.

Plano de la línea Elizabeth (Copyright Crossrail Ltd)

Las autordades estiman que Crossrail aliviará varias de las líneas de subte que pasan por el centro de Londres, fundamentalmente a los servicios que la línea Piccadilly ofrece entre su cabecera noreste de Cockfosters y las terminales de Heathrow. Por ejemplo, para ir hoy desde el distrito financiero de Canary Wharf hasta la terminal 5 de Heathrow en subte, se debería tomar la línea Jubilee hasta la estación Green Park y ahí combinar con la Piccadilly para llegar a destino con un tiempo estimado de viaje de una hora y nueve minutos. En cambio, se estima que Crossrail podrá realizar ese mismo recorrido en 39 minutos además de que no requerirá combinaciones.

Representación de una estación del tramo subterráneo de la futura línea Elizabeth (copyright Crossrail Ltd)

Para que eso sea posible, ocho máquinas tuneladoras construyen dos túneles de vía simple de 21 kilómetros cada uno que atravesarán el centro de Londres entre Paddington -uno de los nodos ferroviarios y subterráneos más importantes de la ciudad-, Stratford y el distrito financiero de Canary Wharf, y que se conectarán en sus extremos con líneas ferroviarias existentes -operadas por TfL desde 2015- que están siendo sometidas a un proceso de mejora y estandarización de la infraestructura. Además, en el ramal hacia Abbey Wood se construyen dos secciones menores de túnel para cruzar hacia el lado sur del río Támesis. De acuerdo a las especificaciones de la obra, todas las estaciones deberán permitir el acceso sin obstáculos desde la calle a los andenes. Además, se contempla que los trenes corran por vías de trocha media (1435 mm), capten la energía de una catenaria electrificada a 25.000 volts de corriente alterna, se detengan en andenes de más de 200 metros de largo y circulen cada dos minutos y medio en el tramo subterráneo de la línea.

Dada la complejidad de la obra, Crossrail se inaugurará por etapas. La primera de ellas abrirá en mayo próximo y tomará para si los servicios ferroviarios ya prestados por TfL entre Shenfield y Liverpool Street. Luego, en mayo de 2018, se incorporarán los servicios entre Paddington y el aeropuerto de Heathrow y en diciembre se abrirán los túneles gemelos bajo el centro que permitirán conectar Paddington con Canary Wharf y Abbey Wood en el sudeste de Londres y con Liverpool Street en el noreste. El tramo oeste de la línea, que conectará Paddington con Reading, se inaugurará en diciembre de 2019. Para ese entonces, los flamantes trenes Bombardier Clase 345 se conformarán con nueve coches; mientras tanto, utilizarán solo siete por tren hasta que se terminen de adaptar las plataformas de las estaciones existentes en los tramos en superficie.

Vías entre estaciones Stepney Green y Pudding Mill Lane (Copyright Crossrail Ltd)

Comentarios