En las instalaciones que la empresa posee en Pérez, Santa Fe, se realizan trabajos de reparación general a coches Siemens de la línea H y del Premetro. Se trata de tareas de mantenimiento que fueron tercerizadas.

Al menos una dupla de coches Siemens-Schuckert de la línea H, compuesta por los coches M39 y R39, y un coche Materfer del Premetro se encuentran en los talleres ferroviarios que posee el grupo Emepa en la localidad santafesina de Pérez, ubicada en las afueras de Rosario.

Allí se realizan intervenciones de todo tipo sobre material ferroviario, entre material tractivo, coches de pasajeros eléctricos y remolcados y vagones de carga. Las tareas de reparación general sobre el material rodante del Subte se realizan, por regla general aunque no siempre, en los talleres que la propia red posee.

Siemens R39, asignado a la flota de la línea H.

A partir de este año, y como parte de una política que tiende a delegar en terceras empresas tareas que habitualmente se cumplían con personal del Subte, el Gobierno de la Ciudad licitó el mantenimiento de coches de las líneas B, C, D, E, H y Premetro. Cabe recordar que dicha decisión motivó un fuerte malestar por parte de los trabajadores nucleados en AGTSyP durante el pasado año, quienes consideraban que las instalaciones de Polvorín, Rancagua y Constitución estaban subutilizadas y podían afrontar los trabajos necesarios.

Según explicó SBASE en aquel entonces, la razón principal para derivar el mantenimiento a talleres externos era que al iniciarse un nuevo contrato de operación y mantenimiento con Metrovías, todo el material rodante debe devolverse a condiciones. Es por eso que la estatal busca acompañar la entrega de los bienes acompañados con documentación y fotografías, de forma que la operadora los mantenga en las mismas condiciones. 

Emepa también se encuentra a cargo de las tareas de refacción de 40 octogenarios coches Siemens O&K, en virtud de un contrato que data de la época del ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime y que fue tomado a su cargo por la Ciudad.

Fotografías gentileza de Ariel Pascuali

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