El PRO vuelve a confirmar la intención de abrir la Villa 31 al sector privado

El Gobierno de la Ciudad avanza en la depuración del padrón de los habitantes de la Villa para escriturar los terrenos y así permitir su venta al sector privado. La medida vuelve a confirmar las intenciones del oficialismo local, que busca abrir los terrenos al mercado inmobiliario, revalorizándolos con la ley de la línea H a la Villa 31.

De acuerdo con el portal La Política Online, el Gobierno de la Ciudad ha comenzado un proceso de depuración del padrón de habitantes de la Villa 31 para permitir la escrituración de las viviendas que actualmente ocupan sobre terrenos ferroviarios usurpados. La tenencia de los títulos de propiedad de los terrenos permitirá a los ocupantes la venta de dichos espacios.

Así parecen tomar cuerpo las intenciones de la administración porteña, hechas públicas el pasado mes por la diputada nacional Gabriela Michetti, actualmente candidata a senadora por el PRO. La diputada dijo en aquella oportunidad que una vez que los terrenos se escriturasen la mayoría de sus ocupantes, devenidos propietarios, optarían por vender sus instalaciones “al sector privado” para hacer un sector de “barrios para la clase media”. Esta idea, luego defendida por el PRO en la Legislatura, implica en los hechos un abandono de los planes de urbanización. No resuelve el derecho a la vivienda pero sí reconoce la usurpación de los terrenos, cuya oficialización es necesaria para abrirlos al mercado.

En julio pasado la Legislatura Porteña hizo ley una modificación en la traza de la línea H, que implicó su desvío bajo la Villa 31 y su enlace operativo con la línea C. Dicho proyecto, carente de sustento técnico y estudios que avalen su elección, y de dificil cumplimiento y realización, contó con el apoyo explícito de SBASE y fue aprobado con apoyo de legisladores del PRO, a los que se sumaron votos del Frente para la Victoria y diversos sectores del progresismo.

La sanción del proyecto implicó un gran espaldarazo a los proyectos inmobiliarios desarrollados en el área de Retiro. Una vez que los terrenos queden liberados, el sector privado podrá hacerse de ellos a buen precio. Si la línea H alguna vez llega allí ya no habrá villa ni barrio, aunque distintos elementos sugieren que la construcción del Subte nunca fue la intención al cambiar la traza prevista por otra inviable. Más bien al contrario, el único efecto inmediato de la ley que desvió la línea H es la valorización de los terrenos hoy ocupados por la Villa.

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