Restan algunas semanas para la inauguración de las dos nuevas estaciones en la línea de subte más antigua del hemisferio sur.

Hablar de fechas exactas de inauguraciones, al menos en estos tiempos, no es oportuno. La doble inauguración, las especulaciones políticas y los numerosos amagues de puesta en marcha de la flamante línea H traen recuerdos poco felices que no sirven para suponer que las próximas inauguraciones de las obras en marcha cumplan con las fechas estipuladas.

Estos temores surgen cuando se considera la proximidad de la inauguración de las estaciones Puan y Carabobo de la línea A como parte de la Etapa I de su plan de extensión hacia el oeste, que contempla la construcción de un total de cuatro estaciones posteriores a la actual cabecera Primera Junta. Estas nuevas estaciones se encuentran actualmente en obra, previéndose la inauguración de la Etapa I (Puan y Carabobo) para fines de este año y de la Etapa II (Flores y Nazca) para fines de 2008.

Si bien una fuente cercana a Subterráneos de Buenos Aires S.E. afirmó a este medio que las obras de Puan y Carabobo ya se encuentran absolutamente terminadas y disponibles para entrar en funciones, es importante destacar que la última palabra la tiene el Ejecutivo porteño. El ministro de Obras Públicas Juan Pablo Schiavi aseguró el 9 de septiembre pasado que las estaciones estarían listas para octubre pero su inauguración se demoraría hasta noviembre.

Lo cierto es que, créase o no, los cálculos oficiales de SBASE del año 2006 contemplaban su inauguración para mediados del 2007, aunque poco tiempo después decidió modificarlo para colocar “plazo de inauguración: año 2007”, dejando así un cómodo y gran margen de fechas para que no ocurra lo que sucedió con la línea H, donde año tras año se postergaba la apertura oficial.

Los plazos de obra de estas dos primeras estaciones fueron asombrosos. Los trabajos comenzaron en mayo de 2005 y a mediados de este año –es decir, dos años después– ya estaba casi todo listo, cumpliéndose los tiempos según lo previsto cuando se adjudicó la obra. Su ejecución, adjudicada a la empresa Dycasa S.A., fue afrontada por completo con recursos de la Ciudad, a través de su empresa Subterráneos de Buenos Aires, encargada de diseñar, proyectar y monitorear los trabajos.

Sin embargo, lo curioso es que los trenes que correrán por primera vez en estas modernas estaciones serán los originales de la línea A, los coches Brugeoise construidos a principios de la década del 10 y puestos en marcha con la inauguración de la línea en diciembre de 1913, cuando empezaba a correr el primer subterráneo de Iberoamérica y del hemisferio sur –el número 13 del mundo–.


(Formación Brugeoise en estación Lima)

 


(Comandos de conducción de coches Brugeoise)

 


(Interior de los coches Brugeoise)

Estos mismos trenes de revestimientos de madera siguen prestando servicio como en el primer día y, por lógica, contrastarán fuertemente con estaciones del mismo estilo arquitectónico de las recientemente inauguradas de la línea H. Contarán con ascensores, escaleras mecánicas, sistemas centrales contra incendios, ventilación forzada reversible contra incendios en túneles y cámaras de seguridad, entre otras particularidades.

Además, esta línea –que en 6 años cumplirá un siglo– está siendo reformada íntegramente como parte del Plan de Recuperación Ferroviaria a cargo del gobierno nacional. Los trabajos contemplan, entre otros, la renovación de estaciones, elevación de andenes, instalación de un nuevo sistema de señales para los trenes, cambio de rieles, durmientes y catenaria, cambio de subestaciones eléctricas y readaptación del voltaje y potencia, e instalación de escaleras mecánicas y ascensores.

Este plan integral de renovación de la línea A estaba inicialmente contemplado en el contrato de concesión celebrado en 1993 entre el Estado nacional y Metrovías, pero esta última nunca llevó a cabo las obras y luego de la renegociación de contratos se la eximió de los trabajos, quedando los mismos a cargo del gobierno nacional.

En cuanto a los trenes, está previsto reemplazar los actuales coches por otra flota recién cuando las estaciones Flores y Nazca sean inauguradas a fines del próximo año, por lo que el actual sistema de señales de principios del siglo pasado -reformado en los años 70, pero conservando su ingeniería original- continuará funcionando hasta que los coches Brugeoise sean quitados.

 


(Renders digitales adelantan cómo serán las nuevas estaciones)

 


(Renders digitales adelantan cómo serán las nuevas estaciones)

 


(Una formación Fiat Materfer se luce en el render de la estación Carabobo)

 


(Estación Puan en junio de este año)

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