El tramo en cuestión tendrá ochocientos metros de longitud. Así, la red de Subtes combinará en forma directa con el ferrocarril Belgrano Sur. Subterráneos de Buenos Aires S.E. se enteró de la noticia por los diarios.

El Ministerio de Desarrollo Urbano llamará a licitación, en fecha próxima, para la construcción de la extensión de la línea H hasta la estación Sáenz.  Allí, el Subte combinará en forma directa con el denominado ramal “G” del ferrocarril Belgrano Sur, que une las estaciones Buenos Aires y González Catán.  Los pasajeros de este tren hoy pueden acceder al Subte luego de tomar el Premetro en la estación Presidente Illia, construída especialmente entre 1986 y 1987 para posibilitar el transbordo con el servicio tranviario.  En años anteriores, se procedió a reformar la estación Sáenz del tren para facilitar la combinación con la futura estación de la línea H.

Según pudo indagar este medio, el llamado a licitación fue publicado por decisión del Ministerio de Desarrollo Urbano (MDU), a cargo de Daniel Chaín, sin el conocimiento ni intervención de Subterráneos de Buenos Aires S.E (SBASE).  La empresa estatal, formalmente a cargo del diseño y construcción de nuevas líneas y extensiones, además del control de la concesión y la operación de la red de no mediar un operador privado, fue nuevamente ignorada por la autoridades.  En anteriores oportunidades, fuentes del MDU dejaron trascender que las obras de Subtes se harán mediante el mecanismo denominado “llave en mano”: el ganador de la licitación construye y equipa las obras y las entrega al Estado o al concesionario listas para ser puestas en servicio.  Además, se prevé que los interesados consigan parte del financiamiento para llevar adelante la tarea, mientras el Estado aportaría el saldo restante. Sin embargo, en esta extensión en particular no se especificó la metodología de contratación para la obra.

Hasta la llegada de Macri, SBASE se ocupaba de estas tareas con fondos propios asignados por la Legislatura en el Presupuesto anual.  Hoy sólo tiene a su cargo las extensiones de las líneas A, B y H (Corrientes, Parque Patricios y Hospitales), comenzadas en gestiones anteriores y en proceso de finalización con dinero conseguido en el extranjero.  El anuncio del MDU se da, además, en medio de la polémica entre oficialismo y oposición en la Ciudad acerca del monto asignado de ese préstamo a las obras del subterráneo.

La decisión de licitar primero la terminación de la línea en su extremo sur obedece a lo determinado en audiencia pública a fines de los años 90.  En aquel entonces, los vecinos de la zona sur solicitaron al Ejecutivo porteño, a cargo de Fernando De la Rúa, que las obras comenzaran allí para integrar rápidamente esa área de la Ciudad a la red de Subtes.  Además, pidieron que las estaciones fueran subterráneas, a pesar del consejo profesional emitido por SBASE en contra de tal pretensión: la debilidad de los suelos producto de la cercanía del Riachuelo y el acuífero Puelche volvían onerosa y muy complicada la construcción de Subtes, por lo que la empresa estatal había propuesto realizar el tramo sur en viaducto.  Esto disminuiría enormemente los costos y tiempos de la construcción, además de facilitar una futura prolongación de la línea H hacia la zona sur del Conurbano.  Sin embargo, los vecinos se opusieron y SBASE debió construir el resto de la línea bajo tierra. 

En 2006, a poco de comenzar la excavación de las estaciones Hospitales y Parque Patricios, las obras se inundaron y estuvieron detenidas más de un año hasta que pudo subsanarse el inconveniente.  No obstante, los trabajos fueron retomados a buen ritmo hasta fines de 2008 cuando el macrismo recortó los fondos e intervino SBASE.  A fines de 2009, se recuperó el ritmo gracias a un crédito de 50 millones de dólares otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF).  Hoy, Parque Patricios y Hospitales registran niveles de avance cercanos al 50% mientras que la construcción de Sáenz podría empezar en 2011, pleno año electoral.

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