Piccardo anunció meses atrás la licitación de obras para ampliar el Nodo Nueve de Julio, pero todo el proceso quedó paralizado en forma indefinida por las obras del Metrobús en la misma zona. El GCBA no previó la coexistencia de ambos trabajos y, en la disyuntiva, priorizó el transporte automotor.

El ambicioso proyecto de reforma integral del Nodo Nueve de Julio, donde intersectan las líneas B, C y D, presentado por SBASE en el pasado mes de septiembre, ha quedado estancado. La licitación de las obras, de la que habrían resultado preadjudicatarias las empresas Roggio, Dycasa y Cartellone, suma nuevos retrasos. La obra se encuentra aplazada desde diciembre y sin fecha de concreción, a pesar de que el comienzo de los trabajos estaba previsto para inicios de este año.

Las mejoras, ahora demoradas, apuntaban principalmente a mejorar la circulación peatonal en la combinación, ampliar los andenes existentes y evitar a los pasajeros la circulación por el andén de Nueve de Julio para pasar de la línea B a la C, beneficiando así a los 300.000 pasajeros diarios que circulan por las estaciones de combinación más transitadas de Buenos Aires. En la obra se prevé además la duplicación del espacio peatonal, la instalación de ventilación forzada y ascensores, construcción de caminos rodantes y un nuevo vestíbulo central común a todas las líneas cuyo acceso, consistente en un amplio arco vidriado, se localizaría en una de las plazoletas laterales cercanas al Obelisco. Asimismo, supondría la expropiación de una playa de estacionamiento subterránea cercana para permitir la combinación intermodal directa entre los servicios de oferta libre (combis) y las líneas de subte.

El motivo inicial de la paralización de las obras, nunca hecho oficial por el GCBA, fue la construcción del Metrobús Nueve de Julio. Sucede que la cuestionada obra, que desató debates y acusaciones cruzadas entre el macrismo y la oposición porteña, intervendrá drásticamente en el área del Obelisco, reduciendo parte de la Plaza de la República para posibilitar la construcción de los carriles exclusivos y un nuevo giro a la izquierda hacia Diagonal Norte para las líneas de colectivo que abandonen el trazado en esa calle. Cabe señalar que el Metrobús no tendrá combinación directa con la red de subtes. De esta manera, el gobierno de Macri no pudo prever o coordinar dos obras que afectan un mismo espacio.


Obras del Metrobús en zona aledaña al lugar previsto del acceso central del Nodo Obelisco

Pero el proyecto estrella de Piccardo acumula ahora más retrasos, porque obras del Metrobús se hallan demoradas dada la cantidad de medidas judiciales interpuestas en su contra. De esta manera, al postergarse la construcción de los carriles segregados para colectivos se dilatan sin fecha las obras del Subte. La prioridad, desde luego, son los colectivos. Hasta que no se resuelvan la disposición final del espacio público circundante al Obelisco y de los carriles exclusivos, las mejoras previstas para centro de transbordo más colapsado del sistema deberán esperar. Y con ellas, 300.000 pasajeros diarios que sólo buscan viajar mejor.

Comentarios