Chile construirá una planta de energía solar y otra de energía eólica, que abastecerán el 60% de las necesidades energéticas del Metro. Esto permitirá a la red de la capital chilena reducir sus emisiones de CO2 en 130 mil toneladas para 2018.

A partir del año 2018 el 60% de la energía utilizada por el Metro de Santiago de Chile provendrá de fuentes renovables no convencionales como la energía solar y eólica.

La iniciativa requerirá la construcción de dos plantas (una fotovoltaica y otra eólica) en el Desierto de Atacama, en el norte del país. Desde allí, la energía será distribuida mediante el Sistema Interconectado Central (SIC), la red de distribución eléctrica más importante del vecino país.

La empresa francesa Total Sun Power será la encargada de construir la planta fotovoltaica, que generará el 42% de la energía que demanda el funcionamiento de la red de Metro, con una potencia de 111 megavatios. La construcción de la planta eólica estará a cargo de la firma Latin America Power, de capitales brasileños. Esta aportará otro 18%. El 40% restante, en tanto, continuará proviniendo de fuentes convencionales, a través de la distribuidora Chilectra.

El anuncio se materializó el pasado lunes 23 en un acto en la estación Estadio Nacional de la futura línea 6 (donde circularán los coches CAF recientemente accidentados en el puerto de Valparaíso), que estuvo encabezado por la presidenta chilena, Michelle Bachelet. La jefa de Estado destacó que la utilización de energías renovables permitirá al Metro reducir en 130.000 toneladas sus emisiones de CO2, frente a las 159.000 toneladas que emitió en 2015.

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