Argumentan que sería antieconómico que SBASE se hiciera cargo de la línea. Temen que el Gobierno nacional podría suspender los subsidios a Metrovías.

El macrismo manifestó su oposición al proyecto del legislador Eduardo Epszteyn, que propone que Subterráneos de Buenos Aires recupere la operación de la línea H cuando venza el actual permiso precario a Metrovías.  El vicepresidente de SBASE, ingeniero Luis Jahn, argumentó que “Metrovías ya tiene toda una estructura para operar la Línea H, además del subsidio de Nación. Por tanto, desde mi punto de vista lo lógico es que siga operando esta empresa porque de lo contrario a la Ciudad le terminaría costando mucho más caro”, evaluó.  El ingeniero Jahn se desempeñó como presidente de SBASE tras la salida de Jorge Irigoin y el recorte de fondos a la empresa que produjo la paralización de las obras hasta enero de este año.  En la actualidad, es miembro del directorio de la empresa estatal, que el proyecto de Epszteyn propone reformar para que sus integrantes sean nombrados y aprobados por la Legislatura luego de la realización de audiencias públicas.

Jahn indicó que se analiza prorrogar la concesión precaria a Metrovías por unos cuatro o cinco años más, hasta tanto se finalicen las obras en marcha y a licitar en dicha línea.  Esta prórroga sería realizada por decreto tal como hizo Telerman en 2007 dado que resulta muy poco probable que el macrismo consiga la aprobación legislativa para ello. 

Los fantasmas del macrismo

Desde el Gobierno porteño, dijeron que si SBASE tomara a su cargo la línea H el Gobierno nacional seguramente suspenderá los subsidios que otorga actualmente a Metrovías, lo que obligaría a elevar el precio del cospel en más de un 100%.  Esta versión es errónea ya que Metrovías quedaría a cargo de las cinco líneas históricas, que son las que más pasajeros transportan y cuyo control ejerce la Nación, mientras que la operación de la H no es onerosa y podría ser afrontada por la Ciudad sin mayores complicaciones.  Vale recordar que todavía no existió pronunciamiento alguno desde el Gobierno nacional acerca de esta cuestión.

Otro de los argumentos esgrimidos por el macrismo para oponerse al regreso de SBASE es que cada vez que se finalice una nueva estación, deberá llamarse a licitación para operar el nuevo tramo. Esto es sencillamente absurdo ya que, apenas finalicen las obras, SBASE podrá ponerlas en servicio inmediatamente dado que, al pertenecer operación y construcción a la misma empresa, podrán preverse mejor aspectos como alistamiento de material rodante adicional y contratación y entrenamiento de personal, que hoy están a cargo de Metrovías.

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