El llamado a licitación fue publicado en el sitio web del Gobierno porteño hace unos días. La subestación rectificadora Parque Patricios alimentará el tramo sur de la línea H. La obra también incluye la provisión de instalaciones de potencia y tracción. Citan a Subterráneos de Buenos Aires como una "administración residual".

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó el pasado 15 de julio la licitación para la provisión de la Subestación Rectificadora (SER) de Parque Patricios, junto a las instalaciones de potencia y tracción del tramo sur de la línea H.  Esta obra es fundamental para que los trenes tengan la energía necesaria para poder operar en las nuevas estaciones, actualmente en construcción.

La SER Parque Patricios contará con una potencia de 7.500 kW para proveer los 1500 VCC que utilizarán los trenes de la línea H.  Conjuntamente, se instalarán los centros de potencia de las estaciones Parque Patricios y Hospitales; anillos de MT de subestaciones y de centros de potencia; línea aérea de contacto; cables de alimentación y retorno de tracción; seccionadores de maniobra y sistemas de telecomando y teleseñales.  También se instalará un sistema de alimentación de emergencia para que la subestación Venezuela, actualmente en servicio, pueda proveer corriente al tramo sur en caso de fallas en la SER Parque Patricios.

El monto presupuestado para la obra es de 44 millones de pesos, aunque esto podría extenderse hasta los 47 millones.  El plazo de ejecución será de 18 meses y la recepción y apertura de sobres se efectuará en la sede de SBASE el 24 de agosto.

¿SBASE residual?

Particular sorpresa causó el título del llamado a licitación, en donde se describe a Subterráneos de Buenos Aires como una “administración residual”.  Si bien la empresa es llamada así internamente, y por más que pasara de tener 1800 empleados al momento de la llegada de Metrovías a casi 200 en la actualidad, eso no significa que se haya convertido en un ente residual.  En principio, SBASE jamás fue puesta en liquidación, como sí le ocurrió a otras empresas públicas como ENTel o Ferrocarriles Argentinos, sino que simplemente cedió su función de operadora de la red a una empresa privada.  En paralelo, conservó funciones cruciales: la expansión de la red y el control de su operación, que no pueden ser ejecutadas por un simple ente residual sino por una empresa plenamente operativa y con personal idóneo a su cargo.  Estas características, vale recordar, identifican a SBASE desde su creación.  Que tal denominación aparezca por primera vez en un llamado a licitación durante una gestión de gobierno que no ha hecho más que entorpecer y destruir la normal operatoria de SBASE cada vez que pudo, y sobre todo cuando dicho nombre aparece en documentos redactados por la misma SBASE, no deja de ser alarmante.

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