Una delegación de la Ciudad viajó reiteradas veces a China para conseguir financiamiento y tecnología. Desde SBASE aseguran que ya hay un pre acuerdo con empresas orientales. Aún no se divulgaron fechas probables de inicios de obra.

Funcionarios del Gobierno de la Ciudad, junto a legisladores opositores y los técnicos más experimentados de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), viajan reiteradas veces a China para negociar un acuerdo que permita construir la línea G, entre Retiro y Cid Campeador.  Según pudo saber enelSubte.com, estas misiones están directamente organizadas por Juan Pablo Piccardo, presidente de SBASE, y la orden de realizarlas en los plazos más acotados posibles viene directamente de la Jefatura de Gobierno. 

Desde SBASE aseguran que, tras varios meses de negociaciones, ya existe una suerte de pre-acuerdo que abarca los puntos más importantes del proyecto.  Entre estos se incluye que el proyecto de ingeniería será realizado por la China Railway Engineering Corporation, lo que constituye toda una novedad tras décadas en que SBASE encaró el diseño de las nuevas líneas y de las extensiones por su cuenta, contratando mano de obra argentina. 

En lo que hace al financiamiento, se estima que el proyecto costará 1500 millones de dólares, que serán otorgados al 4% anual a diez años de plazo por el Eximbank.  “La Ciudad perdió una fortuna en comisiones e intermediaron en los últimos pedidos de deuda, esto es conveniente porque se negociaría directo con China”, defendió Diego Kravetz, legislador porteño del bloque peronista que viajó a China invitado por el GCBA junto a Juan Pablo Arenaza, de la Coalición Cívica, y Bruno Screnci, del PRO.

Sin embargo, el proyecto aún cuenta con puntos oscuros.  Uno de ellos es la ubicación de la futura terminal de la línea G.  Según la ley 670, posición que sostiene el Gobierno porteño, deberá partir de Retiro para luego colocarse bajo la avenida Santa Fe.  En cambio, desde China argumentan que la mejor opción es emplazarla en Catalinas en combinación con la estación de la línea E actualmente en construcción.  “Se está evaluando el impacto para el tránsito en las dos opciones”, confirman desde SBASE.  Otro obstáculo que deberá sortear este acuerdo es la aprobación legislativa que requerirá, ya que se involucra financiamiento externo, lo que por el momento no parece fácil de obtener para el macrismo.

 

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