Néstor Grindetti, ministro de Hacienda, viajará a Nueva York para destrabar un préstamo por 300 millones de dólares para el Subte. En la Comuna temen que la crisis en el Banco Central complique las gestiones.

Desde que en diciembre pasado la Legislatura aprobó la salida de la Ciudad del Pacto de Responsabilidad Fiscal, que le impedía endeudarse en el exterior sin el aval de la Nación, el gobierno de Mauricio Macri negocia un crédito de 300 millones de dólares para completar las obras en marcha en la red de subtes.  Junto a su ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, prepara la toma de fondos que le permitirá saldar, al menos en parte, su incumplida promesa de 40 kilómetros de subtes durante su gestión.

La operatoria marchaba sin mayores complicaciones hasta que estalló la crisis en el Banco Central la semana pasada.  En el Gobierno de la Ciudad temen que el conflicto por las reservas y la ardua disputa judicial entre el oficialismo y la oposición hagan naufragar la arquitectura financiera diseñada hasta el momento.  La incertidumbre en los mercados podría hacer subir la tasa de interés y hundir el precio de los bonos a un punto en el que no sea conveniente colocarlos en el mercado voluntario de deuda.  “Tenemos que acelerar los tiempos, estamos en un contexto político muy inestable y no sabemos como van a reaccionar los mercados, hay temores de toda clase”, reconoció el ministro a sus íntimos. En las conversaciones que viene manteniendo en el país con representantes de bancos extranjeros, lejos de soportar tediosas conversaciones técnicas, lo aguardan con un aluvión de preguntas sobre el rumbo del Gobierno Nacional, el sentido y futuro de la crisis del Central. “No pueden creer lo que está pasando”, comentó el ministro.

La intención del Gobierno porteño, que se vio reforzada por la favorable expectativa inicial que siguió al anuncio del Fondo del Bicentenario, era que Grindetti pudiera cerrar en estos días la operatoria.  Así, se esperaba que el primer desembolso (150 millones) llegara a las arcas del Banco Ciudad en febrero, mientras que la restante mitad lo haría en marzo.   Los fondos estarán destinados a finalizar las estaciones San José de Flores y San Pedrito en la A, Echeverría y Villa Urquiza en la B y Corrientes en la H, además de las instalaciones accesorias para su normal funcionamiento.  Al tratarse de obras ya licitadas, la reactivación sería inmediata.  Sin embargo, no hay mención alguna de compra de material rodante de refuerzo para evitar que las extensiones desborden de pasajeros al ya saturado Subte de Buenos Aires.

Además, los funcionarios del area económica esperan que, de este préstamo, sobren unos 150 millones para poder avanzar con el tramo norte de la línea H desde la estación Corrientes hasta, quizás, Facultad de Derecho.  Para poder completar esta obra, pondrán como condición que las empresas que se presentan a la licitación traigan asegurado financiamiento por 150 millones más.  Se espera iniciar los trabajos durante 2011.  “No son 20 kilómetros, pero es bastante más de lo que se hizo en la última década y encima con una crisis internacional y un gobierno nacional francamente en contra”, se justificó un funcionario político del gobierno porteño.

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