En el primer día de expendio se entregaron 15 mil tarjetas SUBE de un total de 50.000, las que utilizarán la red de Monedero hasta que el sistema esté instalado por completo. Se registraron demoras de hasta una hora y media en las filas, y gran confusión entre los usuarios.

En el día de ayer la tan esperada tarjeta única de boletos para el pago multimodal de transportes del Área Metropolitana de Buenos Aires se hizo presente, aunque no de la forma en que se esperaba.
El proyecto contempla cinco etapas que, hasta el momento, sólo una se ha ejecutado, y en parte: la distribución de las tarjetas magnéticas.

Ocurre que, por el apuro del Gobierno nacional en lanzar la tarjeta antes de las elecciones, este primer lanzamiento “a modo de prueba” se realizó mediante la codificación de las primeras 50.000 tarjetas SUBE para funcionar en el sistema ya existente de la red de Monedero, propiedad del empresario Benito Roggio, controlante de casi la totalidad de las acciones de Metrovías S.A., concesionaria del Subte porteño.

El sistema Monedero, que seguirá funcionando hasta la implementación total de la tarjeta SUBE, ya funcionaba en algunos peajes de autopistas, toda la red de subterráneos, el ferrocarril Urquiza y algunas líneas de colectivos, las cuales instalaron este sistema curiosamente semanas antes del prelanzamiento de la SUBE en el día de ayer.

Si bien aún falta mucho tiempo para que la tarjeta SUBE funcione de manera autónoma e independiente del sistema Monedero, y finalmente el Banco de la Nación, a través de Nación Servicios, controle el flujo de dinero del nuevo sistema, por ahora puede decirse que la SUBE es la misma tarjeta que la Monedero pero con un plástico distinto.

El anuncio de la SUBE fue masivo por los principales medios periodísticos, como así también por el propio Gobierno nacional, lo que llevó a confundir a la población a creer que la tarjeta ya estaba en funcionamiento para todos los transportes.

enelSubte.com recorrió casi la totalidad de los puestos de distribución, todos ubicados dentro de la Capital Federal. En ellos se pudo notar una gran cantidad de personas confundidas por el nuevo sistema de pago. Las promotoras repartían folletos informativos y los empleados encargados de otorgar las tarjetas también demostraban cierto desconocimiento del sistema.

Como parte de la política de este nuevo sistema, las tarjetas son personales e intransferibles y sólo se otorgará una por DNI. De ocurrir robo o extravío se generará la denuncia correspondiente y se procederá a dar de alta otra tarjeta en su lugar con el saldo existente hasta el momento de la denuncia. Sin embargo, en los stands de entrega, que estarán otorgando la tarjeta hasta el próximo viernes 26 de junio, el alta de los plásticos se hacía tomando datos personales en una planilla impresa, sin unificar los datos en un sistema computarizado interconectado entre todos los stands, lo cual permite poder retirar más de una tarjeta por DNI de presentarse la persona en más de un puesto de distribución.

La confusión sigue: la tarjeta debiera ser expedida para todos, aunque en un stand enelSubte.com comprobó la imposibilidad de entregar la SUBE a menores de 18 años. No ocurrió lo mismo en otros stands, habiéndole entregado la tarjeta a menores de edad sin inconvenientes.

Otras ventajas del sistema aún no estarán vigentes, como el beneficio de “dos viajes de emergencia”, lo que permite realizar hasta dos viajes a crédito de la próxima recarga de haberse agotado el saldo en la tarjeta. Por ahora, la SUBE sólo genera recargas en efectivo.

enelSubte.com ha recibido numerosos mensajes en el día de ayer de diversos usuarios denunciando que varias líneas de colectivos que de acuerdo a lo anunciado por el Gobierno debieran aceptar la SUBE, presentan carteles en el parabrisas advirtiendo que “No se acepta SUBE”.

El desconcierto -y también el conflicto- han arribado a los trabajadores del subterráneo, quienes por estas horas están debatiendo en el seno del sector sindical qué hacer con las tarjetas SUBE y Monedero. La UTA -Unión Tranviaria Automotor; el gremio que nuclea de forma legal a los trabajadores del subterráneo- estableció tiempo atrás en las funciones de un boletero la obligación de “Vender pasajes, cualquiera su forma o procedimiento de emisión”. Este modo de operación tan abierto deja a los empleados en condiciones de vender la SUBE y la Monedero, aunque han manifestado disconformidad en relación a la venta de Monedero, al tratarse de “un emprendimiento comercial que va más allá de la venta de pasajes, ya que sirve también para la adquisición de otros productos” según advierten empleados del Subte.

Parece que la prisa también generó inconvenientes en el desarrollo de la Web oficial de la tarjeta SUBE, www.sube.gov.ar, donde se pueden observar numerosas fotografías de la Ciudad de Buenos Aires y de sus medios de transporte, habiéndose filtrado en esas fotos algunas del Metro de Santiago de Chile.

Las filas en los stands de entrega en algunos casos superaron ampliamente las 100 personas, habiéndose registrado demoras de más de una hora y media en la entrega. Las camionetas del sistema SUBE fueron repartiendo tarjetas entre los puntos de entrega durante toda la jornada. A los encargados de los stands se los notaba superados por la situación al tener que informarle a las personas de las filas cada cierto tiempo que debían suspender la entrega “durante 30 minutos” hasta que lleguen más tarjetas.

Según datos oficiales sólo ayer se expidieron más de 15 mil tarjetas, restando entregar unas 35 mil más durante los próximos 7 días, para completar las primeras 50.000 en esta etapa de prueba, retomando la entrega una vez que el sistema esté verdaderamente instalado.

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