Cuenca, en Ecuador, será la primera ciudad del continente americano en poseer una línea tranviaria sin catenaria. Otra ciudad que apuesta al transporte guiado, masivo, sustentable y duradero. En Buenos Aires el colectivo continúa su expansión mediante carriles exclusivos llamados Metrobus en detrimento del Subte. El Premetro sin planes de extensión, y el Tranvía del Este detenido hace dos años.

Cuenca es una ciudad del sur de Ecuador, que fue declarada Patrimonio Cultural por la UNESCO en 1999. Se caracteriza por su arquitectura, su casco histórico y su patrimonio cultural. Con poco más de medio millón de habitantes, Cuenca no tiene grandes problemas de tránsito ni de congestión vehicular, como otras grandes ciudades latinoamericanas. Sus habitantes se desplazan mediante un moderno, limpio y organizado sistema de buses con paradas de transferencia. Sin embargo, el sector articular en la antigua zona de Cuenca, el gobierno local ha impuesto un plan intensivo de protección patrimonial que consiste, entre otras medidas, en la revisión anual de los vehículos para evitar que emitan mayores gases de los permitidos, una modernización del sistema de buses con nuevas unidades equipadas con pantallas LED y sistemas de audio de aviso de próxima estación, y una reorganización de los recorridos para finalmente volcarse hacia un sistema tronco-alimentado con terminales de transbordo.

Sin embargo, el dato más positivo es la decisión de construir el Tranvía de Cuenca. La primera línea se llamará Tranvía de los Cuatro Ríos. Se estima que su costo será cercano a los 180 millones de dólares, transportará alrededor de 109.000 pasajeros al día. Los trabajos de construcción del Tranvía de Cuenca empezaron en 2013. En principio, se prevé que este medio contará con 20 estaciones repartidas en una longitud de 10,7 kilómetros y circulará a una velocidad promedio de 21 kilómetros por hora. Para el tranvía se necesitarán 15 unidades, cada una transportará a 300 personas. Se prevén frecuencias de 4 minutos.

El sistema de buses se complementará con el tranvía, que busca reducir el transporte vehicular en el casco histórico, disminuyendo la contaminación ambiental y el impacto negativo en el patrimonio arquitectónico. Se estima que a finales de este año se pondrá en marcha la línea.

Sin catenaria

Para no entorpecer la vista de los antiguos edificios, se ha optado por la tecnología APS3 (Alimentación por el suelo). Esta solución sin catenarias, desarrollada por la comapañía francesa Alstom hace aproximadamente diez años, permite alimentar el tranvía gracias a un tercer riel eléctrico inserto en el suelo entre los rieles de  rodadura. Dicha tecnología fue especialmente pensada para minimizar el impacto visual de la instalación eléctrica en áreas patrimoniales.

Cuenca será de esta manera, la primera ciudad del continente americano que utilizará tranvías sin catenaria. En el resto del mundo lo emplean varias ciudades francesas, como Burdeos, Reims, Angers, Orleans y próximamente Tours, así como la ciudad de Dubai en Emiratos Árabes Unidos.

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