La Auditoría Porteña denunció irregularidades en la contratación de una consultora para manejar las expropiaciones de la línea H. La firma estaría vinculada al gerente de Legales de SBASE, Freire Aurich, quien responde al vicepresidente Gowland.

El matutino porteño Página 12 recogió en su edición de esta mañana un informe de la Auditoría Porteña en el que se denuncian irregularidades en la contratación de una consultora para la expropiación de los inmuebles afectados por la construcción de la extensión de la línea H.

Según consigna un documento de la auditoría, SBASE entregó bajo una modalidad de contratación directa sin licitación a la consultora Public & Corporate Affairs S.A. el manejo de la expropiación de inmuebles para la construcción de los accesos de estaciones de la línea H.

Según apunta el diario, el titular de dicha consultora, Gabriel Núñez, sería un allegado al gerente de Legales de SBASE, Juan Francisco Freire Aurich, quien a su vez responde al Dr. Alberto Gowland, vicepresidente de la empresa estatal.

La Auditoría afirma que la consultora no tenía antecedentes en el rubro y que cuando fue contratada recién estaba constituyéndose. De hecho, el alta de Public & Corporate Affairs en AFIP consta unos cuatro meses después de la contratación y apenas un mes antes de que SBASE le girara el primer pago, en abril de 2012.

En comunicación con Página 12, la estatal afirmó que “se cumplió con todos los procedimientos vigentes”, indicando que las contrataciones directas están contempladas dentro de los mecanismos vigentes para servicios profesionales.

En total, durante 2012 SBASE pagó unos 630 mil pesos de gestiones por la expropiación a la consultora de Núñez.

En opinión del auditor Eduardo Epszteyn, la consultora se creó ad-hoc para esta contratación: “Es una operatoria de contratación de una consultora amiga y de hacer negocios con las expropiaciones […] Piccardo se caracteriza por la contratación de consultoras. Contrataron una consultora que se creó nada más que para eso, que pasó facturas con los números ‘uno, dos y tres’ y no tenía actividad anterior, por lo que no tiene antecedentes en la materia. La contrataron para un trabajo por demás extraño, lo que da lugar a este tipo de operatorias”.

La firma de Núñez se ocupó de las expropiaciones más pequeñas y conflictivas. Los grandes inmuebles llegaron a un acuerdo con el área de Legales de SBASE en virtud del cual, una vez concluidas las obras, se les devolverá el terreno restante, una operatoria no contemplada en la ley que habilitó dicha modalidad.

Claudio D’ Amore, miembro de la comisión de comerciantes expropiados por la línea H aseguró que “[Juan Francisco Freire] Aurich y Núñez iban a prepotear a los dueños [de los comercios]. Te decían que te fueras o te pasaban con la topadora”.

Cabe recordar que las obras de la línea H dependen desde el año pasado del Ministerio de Desarrollo Urbano. No obstante, las expropiaciones están a cargo de SBASE, quien tercerizó su gestión a una consultora. Así, las funciones de la empresa estatal se reducen cada vez más y suman un nuevo capítulo al vaciamiento de los últimos años.

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