El presidente de SBASE, Juan Pablo Piccardo, brindó más detalles sobre las conversaciones que sostienen Nación y Ciudad por la devolución del Subte a la órbita capitalina. Metrovías, subsidios, inversiones incumplidas y nuevas metodologías de control forman parte del futuro de la red.

El presidente de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), Juan Pablo Piccardo, dialogó con enelSubte.com y brindó más precisiones sobre los temas tratados en la reunión que sostuvieron hoy autoridades nacionales y porteñas respecto a la devolución del subterráneo y del Premetro.  

Piccardo destacó que en los próximos encuentros se debatirá la forma en la que se renegociará el contrato con Metrovías.  El funcionario recordó que dicho convenio se encuentra “caído por la ley de Emergencia Económica”, por lo que deberá reformularse en forma conjunta entre Nación y Ciudad a partir de la nueva situación jurídica en la que quedará el Subte una vez que su control esté en manos del gobierno comunal.

Para que eso sea efectivo tal como lo plantea Piccardo será necesario escindir el contrato de concesión del Subte del Ferrocarril Urquiza, una cuestión técnica en la que aún no se avanzó. Caso contrario, la Ciudad podrá ganar facultades de fiscalización pero la concesión del “Grupo de Servicios 3” permanecería nacional. Si lo primero ocurre, según supone el presidente del directorio de SBASE, se reforzarán los cuestionamientos sobre la necesidad de mantener la concesión de la red, algo que el gobierno de Macri no planea modificar.

En cuanto a la caducidad del contrato vigente, Piccardo indicó que “finaliza en 2017. No vemos por ahora la necesidad de extender el plazo” aunque destacó que la eventual reformulación del contrato con la operadora deberá pasar por la Legislatura de la Ciudad. Muchos legisladores comunales fueron notoriamente críticos de la política de subterráneos o del esquema de concesión durante los últimos años, será su ocasión para influir en las reglas de juego.

La renegociación del contrato con Metrovías se articula con un punto fundamental del traspaso: las inversiones incumplidas por las concesionarias que pasaron a Nación tras la ley de Emergencia Ferroviaria, que según el presidente de SBASE suponen diez años de retraso y ascienden a 1000 millones de dólares.  “Es tan importante o más que los subsidios”, dijo el presidente de SBASE, por lo que el Estado y Metrovías deberán resolver “las cuestiones pendientes entre ellos”. De parte de la Ciudad, la renegociación se haría con miras “al futuro” de la red.

Respecto a los subsidios, Piccardo comentó la buena predisposición de los funcionarios nacionales siempre y cuanto la Capital se haga cargo de una parte del esfuerzo por mantener las tarifas congeladas. El ministro de Economía, Amado Boudou, manifestó en la reunión: “Sabemos que no podemos tirarles el problema encima, pero les pedimos colaboración”. Por el momento, no se avanzó en un mecanismo para resolver este punto sino que hubo una “declaracion de interes de ambas partes por buscar soluciones aunque no se hicieron propuestas concretas”.  

 

Obras

Respecto al Plan Maestro que está elaborando Subterráneos de Buenos Aires, Piccardo destacó que la devolución del Subte a la Ciudad “no lo afecta sino que lo refuerza ya que no hay que coordinar con Nación”. No obstante, para poder avanzar con los trabajos habrá que llegar a un acuerdo entre ambas partes para resolver el costo del subsidio y su relación con las inversiones incumplidas, que recalcó son dos cuestiones interrelacionadas.

Con respecto a los trabajos en marcha, como la extensión de la línea E, “Nación sigue con sus obras”. Lo mismo con relación a otras inversiones ya comprometidas por el gobierno nacional, como “los coches chinos”, cuyas primeras unidades según trascendidos llegarían en marzo del año próximo.

En cuanto a la Ciudad, la tarea por delante es triple: administrar el contrato con Metrovías (si se renegociare), ejecutar las inversiones incumplidas durante los últimos diez años y controlar la red.

 

Futuro de SBASE

Para poder hacer frente a la tarea de control de la red, Piccardo resaltó que se reforzará el área de Control de la Concesión para poder cumplir con la fiscalización del servicio. En ese sentido, el funcionario adelantó que se seguirá “el modelo del metro de Barcelona” y que hoy se implementa en la línea H: informatización y tecnología para que los inspectores puedan informar sobre las distintas variables del sistema a fin de tomar las medidas correctivas o preventivas lo más rápido posible. Cabe aclarar que el subterráneo barcelonés es operado por una empresa pública.

Por el momento, la estructura de Subterráneos de Buenos Aires no sufrirá otros cambios más que la renovación de parte del directorio en diciembre ante la finalización de los períodos de algunos de sus integrantes actuales y el comienzo del segundo mandato de Mauricio Macri.

Piccardo, que junto con Schiavi fue designado al frente de las negociaciones futuras, coincidió también con las autoridades nacionales en la necesidad de crear una Autoridad Metropolitana de Transporte que coordine las políticas para el sector.

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