El gobierno porteño ratificó a Edgardo Campelo como presidente interino de Subterráneos de Buenos Aires. Así se comienza a disipar el impasse abierto tras la renuncia de Piccardo, ocurrida hace tres meses. El funcionario responde al ministro de Desarrollo Urbano, Franco Moccia.

El Gobierno porteño confirmó la contuinuidad de Edgardo Campelo como presidente de SBASE, pese a que circulaban rumores sobre su posible vuelta a la vicepresidencia. El funcionario sigue desempeñándose en ese cargo en calidad de interino, con altas chances de quedarse en el puesto.

Campelo había asumido interinamente la presidencia como consecuencia de la renuncia de Juan Pablo Piccardo, quien estuvo a cargo de la empresa desde fines de 2009 hasta septiembre pasado. Había ingresado a SBASE en enero de este año como vicepresidente de la compañía, en reemplazo de Alberto Gowland, un cargo que oficialmente sigue ejerciendo.

En casi tres meses en el puesto, Campelo viene realizando una discreta gestión (“prolija” dicen desde dentro de SBASE), abocada a “normalizar” la compleja situación dejada por el renunciado Piccardo, quien dejó a su histórica mano derecha y artífice de polémicas medidas, Verónica López Quesada, como miembro del directorio. Además de esto, cabe recordar que SBASE tiene múltiples desafíos por delante.

La confirmación de Campelo viene a asegurar la influencia del ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, sobre Subterráneos de Buenos Aires. El titular de esa cartera, dirigente de extrema confianza del jefe de Gobierno, viene incrementando su poder sobre el Subte desde principios de año, cuando montó una virtual intervención de la empresa que terminó influyendo en el alejamiento de Piccardo. Más recientemente comenzó a esbozar, discretamente, una posible hoja de ruta para el Subte que incluye proyectos a desarrollar y prioridades para la extensión de la red.

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