La compra de 105 coches CNR se pactó en 2013. En abril llegaron los primeros diez coches, pero durante el resto del año no arribó ni un sólo embarque. Con financiamiento garantizado y un buen ritmo de producción, cuesta explicar el por qué de la demora, aunque no es la primera vez que ocurre algo similar.

En enero de 2013 el Gobierno de la Ciudad licitó la adquisición de 105 coches para la línea A, destinados a complementar los primeros 45 que habían sido adquiridos por el Estado Nacional. Tras ser la única oferente en la licitación, el contrato fue adjudicado a la corporación china CITIC, que delegó la fabricación de los trenes en la firma CNR. A casi tres años de esa fecha, sólo diez de las 105 unidades compradas llegaron a la Argentina, apenas el 9,5% de la flota.

Los primeros dos -y por el momento únicos- trenes, comenzaron a circular en la línea A hacia fines de septiembre. Habían sido embarcados en Shanghái en febrero de este año y arribaron al país en los primeros días de abril. Fue recién en junio cuando comenzó el período de pruebas dinámicas y se extendieron hasta septiembre, cuando fueron supervisadas en persona por Juan Pablo Piccardo y Horacio Rodríguez Larreta.

No obstante, en todo ese tiempo -que se extendió más de lo habitual para testear trenes idénticos a los que ya prestaban servicio- no arribó al país ni una sola formación más para la línea A. ¿Qué pasó con los restantes 95?

La situación no deja de ser llamativa, ya que las fábricas chinas cuentan con un inmejorable ritmo de producción (plantas como las de CNR pueden fabricar hasta tres coches y medio por día) y el financiamiento de la operación está garantizado gracias a un crédito que fuera autorizado por la Legislatura y refrendado por el Ministerio de Hacienda de la Ciudad.

Sin embargo, cabe recordar que no es la primera vez que la Ciudad enfrenta este tipo de dificultades y demora largo tiempo en poner en marcha trenes para el Subte. La licitación de los Nagoya 5000 fue lanzada en paralelo con la de los CNR y mediaron casi tres años entre la misma y su puesta en marcha en la línea C. Por otra parte, los polémicos CAF 6000, comprados en 2013, recién terminarán de integrarse a la línea B para 2016. En tanto, los Alstom de la línea H, cuya compra se pactó en 2012, aún no han sido puestos en servicio y apenas 18 coches, de un total de 120, han llegado al país.

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