Compran trenes usados para el Subte y demoran más que los nuevos

A más de dos años de haberse comprado los polémicos CAF 6000 para la línea B, sólo cuatro trenes de catorce han sido puestos en servicio. No es la única compra demorada: los Alstom de la línea H fueron encargados hace tres años y medio y aún no corren. Entre tanto, en un lapso inferior de tiempo, las líneas Mitre y Sarmiento se renovaron por completo y el Roca está en vías de serlo.

Cuando Horacio Rodríguez Larreta participó en junio pasado del debate de los candidatos a Jefe de Gobierno explicó, ante los cuestionamientos de sus contendientes, que la decisión de comprar coches usados al Metro de Madrid para la línea B se había tomado “para ganar tiempo”, evitando las demoras que implicaba encargar la construcción de coches nuevos. Un argumento razonable, de no ser porque no se verifica en los hechos, al menos en el caso de la Ciudad de Buenos Aires.

Los CAF 6000 fueron adquiridos por el gobierno porteño en julio de 2013. La primera formación fue recibida en el Puerto de Zárate en febrero de 2014, sin que hubieran comenzado aún las costosas obras de adaptación que la línea B requería para poner en funcionamiento los coches usados.

Fue en abril de 2015 que el primer tren de la Serie 6000 brindó un servicio comercial en la línea B, aunque los inconvenientes derivados de la instalación eléctrica obligaron a retrasar su puesta en marcha definitiva, la que ocurrió dos años después de la compra, recién en julio de este año, semanas antes de las elecciones y unos dos años después de firmada la compra de unos trenes que, como bien observaba Rodríguez Larreta, estaban en condiciones de marcha.

Casi tres meses después de esa fecha, sólo cuatro de 14 trenes adquiridos corren entre Rosas y Leandro N. Alem. Su integración a la flota, inicialmente anunciada para el pasado verano, se materializará recién en el transcurso de 2016.

En tanto, los Nagoya 5000, también de segunda mano aunque en este caso provenientes de Japón, fueron adquiridos a incios de 2013. La primera formación llegó en los últimos días de 2014 y, si bien los coches fueron trasladados al Taller Polvorín, aún no han sido bajados al túnel y no se han iniciado las pruebas necesarias para que comiencen a circular. La espera ya supera los dos años y medio.

No es el único caso de una flota cuya puesta en marcha está demorada. Los trenes Alstom para la línea H, cuya primera composición fue recibida en agosto pasado y presentada por Macri esta misma semana, habían sido encargados a la filial brasileña de la firma francesa hace más de tres años, en abril de 2012. Desde luego, aún no se halla en servicio debido a que hay que realizarle pruebas estáticas y dinámicas, que demandan un tiempo considerable, sobre todo en el caso de la primera formación.

En este caso, la demora radicó en las dificultades para financiar el proyecto, algo que recién se logró promediando el 2013. A mayo del año siguiente, Alstom no había comenzado todavía con la fabricación de los coches.

comparativa

Una mirada a los ferrocarriles

En 2012, el Estado Nacional declinó una oferta de material rodante japonés realizada por Marubeni y se decantó por comprar trenes fabricados en China, fundamentalmente atraído por los precios competitivos y los rápidos tiempos de entrega de los coches, ante la acuciante necesidad de material rodante para los ferrocarriles metropolitanos.

En enero de 2013 se firmó con CSR la compra de 405 coches eléctricos, 225 para la línea Sarmiento y 180 para la línea Mitre. El primer embarque con coches para la línea Sarmiento fue recibido en Buenos Aires en febrero de 2014, es decir, a los 13 meses. La puesta en marcha de las primeras formaciones fue en julio de ese mismo año y las mismas fueron sumándose paulatinamente hasta completar la flota.

En el caso de las formaciones para la línea Mitre, los primeros coches se recibieron en septiembre de 2014 y se pusieron en marcha en el ramal a Tigre en noviembre de ese mismo año. Se trata no obstante de coches idénticos a los del Sarmiento, parte de una misma partida, aunque con una configuración de las formaciones adaptada a los requerimientos del Mitre.

Por último, para la línea Roca se adquirieron 300 coches eléctricos, también a CSR. La contratación se firmó en mayo de 2013 y la primera formación arribó a Buenos Aires en marzo de 2015. La puesta en marcha de los trenes en servicio regular se realizó a inicios de junio de este año.

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