Habían sido anunciados por la Jefatura de Gobierno durante enero. Se prevé que los despidos continúen durante febrero.

Quince empleados fueron despedidos este viernes de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) entre contratados y personal de planta permanente y se espera que las desvinculaciones continúen durante el mes de febrero.

Según pudo saber enelSubte.com, tres de los despedidos eran empleados de planta permanente con varias décadas de trabajo en la empresa estatal, mientras que el resto eran contratados por tiempo indeterminado. Entre los primeros se encontraba, por ejemplo, Emilio Rosarossa, empleado con 20 años de antigüedad que se desempeñó como Secretario de Organización de la Asociación del Personal de Dirección de la Empresa Subterráneos de Buenos Aires (APDESBA) -gremio que nuclea a los trabajadores de SBASE- entre 2005 y 2013. Otro de los despedidos fue Agustín Ferrari, con 30 años de antigüedad en la empresa y comunero por la Comuna 10.

De acuerdo a fuentes de APDESBA, las desvinculaciones no se produjeron mediante carta documento o telegrama sino que los afectados eran convocados a la oficina del gerente de Recursos Humanos y ex empleado de la concesionaria Metrovías, Fabio Landes, quien comunicaba el despido acompañado de dos escribanos.

Delegados gremiales aseguraron a este medio que el presidente de la empresa estatal, Eduardo de Montomollin, se reunirá con ellos este lunes para analizar la situación puesto que, según alegan desde el sindicato, los empleados de planta permanente fueron desvinculados de manera irregular puesto que no se les habría iniciado el sumario previo que exige la ley.

En el exterior de la sede de SBASE, ubicada en Agüero 48, se realizaron manifestaciones de rechazo a los despidos que contaron con el apoyo de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), representado por el metrodelegado Néstor Segovia.

Esta medida forma parte del plan anunciado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de reducción del gasto en SBASE y en AUSA -entre otras dependencias del Gobierno porteño- como compensación por la pérdida de recaudación producida por la rebaja de Ingresos Brutos comprometida con Nación y el resto de las provincias a fines de 2017.

La relación del PRO con los empleados de SBASE fue tensa desde el primer mandato de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño. A finales de 2008, tras la inauguración de las estaciones Puán y Carabobo de la línea A, el Ejecutivo local dispuso una fuerte reducción de fondos para obras que llevaron a la empresa estatal al borde del colapso. Esta situación precipitó, a principios de 2009, la renuncia del entonces presidente Jorge Irigoin y su reemplazo por Luis Jahn, quien a su vez fue reemplazado por Juan Pablo Piccardo a fines de ese año. Tal como informaba enelSubte.com en aquel entonces, SBASE sufrió la renuncia de profesionales altamente capacitados que se encontraban trabajando en las obras de extensión de las líneas A, B y H y la incorporación de trabajadores contratados para cumplir con las tareas propias del objeto societario de la organización. De esta manera, SBASE pasó de tener 90 empleados con cinco frentes de obra abiertos en 2007 a 180 con las obras paralizadas en 2010; de acuerdo a fuentes gremiales, el total de empleados después de 10 años de gestión del PRO ascendería a alrededor de 470 agentes, de los que sólo 50 son de planta permanente.

 

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