Colombia, camino a cambiar Metrobús por Subte

Mientras el GCBA privilegia la extensión de los carriles exclusivos en detrimento del Subte, Bogotá, la ciudad del sistema de BRT más grande del mundo busca licitar próximamente su primera línea de subterráneos ante la insuficiencia de los colectivos articulados.

Las fuertes demoras y el caos de tránsito vehicular que azotaban a Bogotá, la capital colombiana, obligaron a las autoridades de esa ciudad a diseñar en 1998 un sistema de transporte masivo de tipo BRT (Bus Rapid Transit) que fue bautizado como Transmilenio por inaugurarse en el año 2000. Alteró prácticamente toda la movilidad de la ciudad, dejando de lado el sistema distribuido para implementar un sistema tronco-alimentado, para lo cual se crearon 12 líneas troncales de buses articulados con pago previo al abordaje y otras 107 líneas alimentadoras. El Transmilenio fue uno de los pioneros en Latinoamérica y se convirtió en la red más extensa de BRT del mundo, con 775 kilómetros totales de servicio interconectado, coordinado y con pago unificado.

A diferencia del Metrobús publicitado por el gobierno de Mauricio Macri, el sistema colombiano cuenta con verdaderas líneas de BRT y unidades específicas. Contiene paradas con pago previo al abordaje, sistema de información de espera aproximada y plataformas elevadas. Las líneas troncales cuentan con vías exclusivas, segregadas del tránsito vehicular, y en algunos casos la calzada comparte largos trayectos en autopistas y autovías, con lo que no existen semáforos ni otras interferencias que generen demoras. Esta solución de transporte le permitió a Bogotá mitigar de forma rápida y económica los incipientes problemas de emisión de gases de efecto invernadero y contaminación sonora, sobre todo en zonas de alta densidad poblacional y casco histórico.

Sin embargo, a tan sólo 14 años de su implementación, la red de BRT ya presenta signos de saturación. Si bien la expansión del sistema continuó casi incesantemente hasta el 2013, estudios recientes avalados por el Banco Mundial sugieren que la mejor solución para cubrir trazas de alto tránsito en Bogotá es la implementación de una red de metro. El sistema actual se encuentra cerca de su límite de capacidad operativa, y el gobierno local no ha logrado mitigar el caos vehicular ni siquiera apelando, como hizo recientemente, a restricciones para el transporte particular.

La Alcaldía de la Ciudad ha diseñado una línea de metro de unos 29 kilómetros de extensión, de los cuales 20 serán subterráneos. El costo de la primera línea de este sistema ascenderá a $1.920 millones de dólares. El costo será financiado en un 70% por el gobierno nacional. En paralelo, se trabaja con el Banco Mundial para obtener financiación y el apoyo técnico a la obra. Se prevé el lanzamiento de la licitación para 2015 y para 2021 podría estar terminada.

Fuente: Wikipedia

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