Las palancas para abrir manualmente las puertas de los trenes usados comprados al Metro de Madrid presentan fallas y no abren cuando deben. La molestia entre los usuarios de la línea B se suma a otros desperfectos sufridos por las unidades españolas: fallas en el aire acondicionado, filtraciones e impráctica disposición de asientos.

Los escasos y polémicos coches usados CAF 6000 que circulan en la línea B no han dejado de ser un dolor de cabeza para los usuarios desde que han entrado en servicio.

Durante la mañana de este viernes, las palancas manuales para abrir las puertas presentaron fallas. Al no funcionar las perillas, los pasajeros se veían impedidos de bajar y subir de la formación, lo que motivó el reclamo de algunos usuarios en la estación Medrano.

Dichas palancas fueron uno de los aspectos más cuestionados por los usuarios comunes, debido principalmente a que los pasajeros no estaban familiarizados con este tipo de tecnología semiautomática, impráctica para una línea de alto tránsito como la B.

No es la primera vez que los CAF 6000 dan problemas en servicio, dando lugar a las críticas de los usuarios. En septiembre algunas formaciones habían presentado desperfectos en los equipos de aire acondicionado, lo que provocó que se lloviera dentro de los coches. En ese mismo mes, otra formación rozó con partes de su techo la catenaria rígida con la que se alimentan estos trenes, provocando una explosión y la evacuación de la formación, llevando al posterior ocultamiento del hecho por parte de las autoridades.

Otra de las cuestiones objetadas por el público fue la disposición de asientos en los coches con cabina, que resulta impráctica e incómoda para los pasajeros, según atestiguan varios testimonios en las redes sociales.

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