La obra de la cochera-taller Juan Manuel de Rosas avanza rápidamente luego de estar paralizada por poco más de un año. El Gobierno porteño espera contar con la primera mitad terminada para noviembre, cuando inauguraría el tramo final de la extensión de la línea B.

Luego de un 2009 olvidable, la obra de la cochera-taller Juan Manuel de Rosas de la linea B se retomó a principios de 2010 con un fuerte ritmo empujado por las necesidades políticas de la gestión de Mauricio Macri.  Si bien las estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas (ex Villa Urquiza) están terminadas desde hace años, la cochera recién comenzó a tomar forma a mediados del pasado año.  Cuando enelSubte.com recorrió el tramo II de la línea B en agosto último, se estaban ejecutando apenas las primeras galerías de drenaje de la sección inicial de la cochera.  Hoy, la situación es radicalmente distinta.

Descripción de la obra

Apenas se sale de la estación Rosas en dirección norte, se accede a la cochera luego de recorrer pantalones de 15 metros de largo cada uno para poder sortear el desvío que impone el andén central. A los diez metros de recorrido, comienza el primer aparato de via (ADV): un cambio tijera de 63 metros de largo que permite el paso de los pantalones a la sección de túnel de cuatro vías que conforma los 400 metros de la cochera.  Las vías se numeran de oeste a este, siendo la ascendente (proveniente de Rosas) la número 1, luego las vias 3 y 4 y finalmente la 2 es la descendente (a Alem).

La cochera posee una longitud total de 460 metros, de los cuales 348 metros estarán disponibles para estacionamiento de las formaciones a razón de tres equipos de seis coches cada uno por via.  En su extremo norte se colocaron dos ADV sencillos que permiten acceder desde la vía cuádruple a un pantalón de via doble que da inicio al sector del taller, que consiste en un túnel de via doble en toda su extensión.  Veinticinco metros después del ingreso al taller se accede a un sector de 120 metros de fosas de inspección, que culminan en un tramo de seguridad de 31 metros con paragolpes retráctiles en su punta norte.

En lo que hace a la altimetría de la obra, la pendiente de la via de todo el complejo es prácticamente nula con excepción de una curva en bajada tras salir de Rosas y una similar pero en subida tras pasar el primer ADV.  Lo que si varía es la tapada (tierra que se coloca sobre el túnel para llegar al nivel de calzada), que es 15 metros más chica en el sector del taller que en Rosas debido al cambio de nivel de la calzada.  El punto más bajo de la obra es el pozo de bombeo, ubicado a once metros de profundidad.

Existe la posibilidad de que se agreguen 100 metros más de túnel al taller para instalar oficinas y una salida al exterior.  Si bien no está definida aún su arquitectura, se estima en Roggio una probabilidad de 60% de que finalmente se haga esta extensión, lo que obligaría no sólo a redefinir la distribución de los elementos de trabajo en el sector de taller sino incluso a demoler lo poco que se ha hecho allí hasta el momento.  En ese sentido, se desconoce aún si se transferirán elementos de trabajo desde el taller Rancagua a Rosas.

Otro factor que incide en si se construirán los 100 metros adicionales son complicaciones que surgieron en la cochera de la línea A.  Allí, personal de SBASE detectó que la cochera Nazca podría resultar corta en el sentido que no tendría espacio suficiente para instalar los equipos necesarios para el sistema de señales, lo que obligaría a extenderla.  A partir de este estudio, se procedió a realizar similar evaluación en la obra de la B a fin de determinar si es necesario realizar dicha correción.

Respecto a las complicaciones que aparecen en toda obra de subterráneos, esta no se compara a nivel de complejidad con la extensión de la línea E desde Bolívar a Retiro.  Hasta el momento, el sector más comprometido es la construcción del pantalón de transición cochera/taller ya que allí debe sortearse un caño cloacal propiedad de AySA, sobre lo que se informará por separado.  Para poder entregar el sector de cochera operativo para agosto, los trabajos se realizan actualmente en dos turnos durante las 24 horas del dia.  Durante la noche, se hacen solamente trabajos de limpieza y colocación de membranas, mientras que las tareas más comprometidas se ejecutan entre las 6 y las 19 horas.

Entrega de obra

Además de la cochera-taller, otro punto indispensable para poder operar la extensión es la subestación eléctrica que se construyó en las inmediaciones de la estación Rosas.  Allí, el recinto ya está terminado y la empresa contratista de la parte eléctrica ya instaló los equipos rectificadores según los plazos estipulados por el contrato específico.

En cuanto a la cochera, enelSubte.com pudo saber que hubo un “acuerdo de palabra” entre la empresa constructora (Roggio) y SBASE para que se entreguen los primeros 300 metros con vías y señales instaladas y operativas para el mes de agosto.  Esto permitiría entonces inaugurar las nuevas estaciones apenas lleguen los largamente prometidos coches CAF serie 5000 de segunda mano comprados al Metro de Madrid, que reforzarán el colapsado servicio que actualmente se presta únicamente con 126 coches Mitsubishi fabricados en Japón a fines de los años 50.  El contrato de obra estupula que el complejo entero se entregue en mayo de 2012.

 

 

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