Pese a que oficialmente se anunció que el servicio deja de funcionar a las 22, el último tren desde Rosas sale a las 21 y desde Alem a las 21:30. La reducción de servicio se adelanta prácticamente una hora más de lo comunicado. Molestia entre los usuarios.

El Gobierno de la Ciudad decidió renovar la flota de coches de la línea B de subte, y para ello debe realizar una serie de obras de adaptación de la infraestructura que perjudican el servicio. El trazado que une las estaciones Juan Manuel de Rosas y Leandro N. Alem tuvo que reducir su horario de lunes a viernes (de 6 a 22) y los sábados (de 6 a 13) y directamente cerrar los domingos y feriados.

Sin embargo, aunque esto ya trajo complicaciones para los usuarios, también se produjo, al menos, una información que no se condice con la realidad: durante la semana, el subte cierra mucho tiempo antes de las 22.

Aunque tanto la empresa Metrovías como Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) habían aclarado antes de tomar la medida que el servicio de lunes a viernes funcionaría entre las 6 y las 22, la información que se brinda en las estaciones y la experiencia de los que viajan es otra: “Llegué a la estación de Carlos Gardel a las 21:25 del tercer día que se implementaba el nuevo horario y las puertas ya estaban cerradas, con lo cual es imposible tomar el último subte porque no te dejan bajar”, comentó una usuaria.


Afiche del GCBA, admite que los horarios de funcionamiento son más reducidos que lo anunciado

“Se viaja muy mal, todos apretados, casi que no lográs subir, pero es el último tren y tenés que volverte a tu casa, así que empujás y subís como podés. La mayoría a esa hora somos estudiantes y gente que vuelve de trabajar, estamos todos con nuestras mochilas y carteras y no hay espacio”, explicó la joven.

Para tener más evidencias de esta tergiversación en la información basta ver los carteles que están ubicados en cada una de las boleterías. En la terminal Rosas se anuncia, por ejemplo, que el último tren es a las 21 horas, con un margen de error de aproximadamente tres minutos, es decir que la última formación sale en muchos casos a las 20:57, mucho antes de las “22 horas” anunciadas. Siempre hacia Alem, en Federico Lacroze el último tren pasa 21:07 y en Ángel Gallardo, a las 21:13.

Aunque la obra, que la Ciudad juzga imprescindible, trae complicaciones lógicas, lo cierto es que los vecinos y los usuarios merecen recibir información precisa y correcta para poder planificar con anticipación sus desplazamientos y no llevarse ninguna sorpresa.

por Diario Veloz y enelSubte.com

Comentarios