Un desprendimiento en el sistema de amarre del ATP casi provoca una tragedia en las vías. La línea fue interrumpida por media hora y el coche fue precariamente reparado.

El pasado martes, aproximadamente a las 17 horas, ocurrió un desperfecto técnico en una de las formaciones que cubren el recorrido de la línea C de subtes a la altura del tramo interestación San Juan – Constitución, donde se produjo el desprendimiento de una de las barras frontales vinculadas al sistema de ATP que tienen instaladas las formaciones Nagoya (ver imagen). El barral quedó sostenido de un extremo mientras la otra punta se desplomó sobre la vía, corriendo el riesgo de interponerse en el camino de las ruedas o atascarse en la zona de cambios próxima a la entrada de la cabecera Constitución.

Según informan empleados de la empresa concesionaria, la rápida intervención del conductor a cargo de la formación evitó un posible desastre, estando luego paralizada la línea por casi media hora mientras se realizaban las tareas de intervención para evacuar a los pasajeros y subsanar provisoriamente el desperfecto que luego fue reparado en las instalaciones del taller San José.

Según fuentes consultadas, el tipo de barral instalado en las formaciones Nagoya corresponde a una modificación y adaptación para permitir el funcionamiento del sistema ATP (Automatic Train Protection, por sus siglas en inglés) que aún no fue habilitado en la línea C. Comentaron que el amarre de los barrales a la estructura de los boguies es “insuficiente e inadecuado”, además de estar estos sometidos a constantes vibraciones producto de las aplanaduras de las ruedas y el desgaste del sistema de amortiguación y accionamiento mecánico.

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