Caos en la linea D en plena hora pico vespertina

Desperfectos técnicos en dos formaciones y un desmayo provocaron fortísimas demoras y momentos de tensión entre el personal y los pasajeros. Para Metrovías, todo estaba normal.

La línea D fue protagonista, nuevamente, de demoras e incidentes en plena hora pico vespertina. Una formación Materfer tuvo un desperfecto técnico en uno de sus compresores, imprescindibles para su funcionamiento, por lo que tuvo que ser retirado de servicio. 

Hasta que se pudo colocar a otra formación Materfer en la misma via para remolcar al tren averiado, las estaciones se llenaron cada vez más de pasajeros ansiosos por regresar a sus hogares. En Callao, se registraron momentos de tensión cuando los pasajeros increparon al peronal de boleterías tras una espera que llevaba ya veinte minutos. Estos hechos motivaron la intervención preventiva de efectivos de la Policía Federal. Mientras tanto, en Catedral las colas para acceder al andén llegaban hasta las bocas de acceso. El tren descompuesto se remolcó primero a Congreso de Tucumán y luego se trasladó al taller Canning, profundizando las demoras.

Minutos después del primer desperfecto se averió un segundo coche Materfer. El mismo sufrió inconvenientes en el sistema eléctrico, con lo cual también fue trasladado sin pasajeros a la cochera Congreso de Tucumán. A pesar de estos inconvenientes, los televisores indicaban que la línea D operaba con una frecuencia de 3.15.  

Como si esto fuera poco, debido al hacinamiento con el que se viajó, producto de las fuertes demoras, una mujer se desmayó en la estación Ministro Carranza, quien fue asistida por la ambulancia que llegó con rapidez al lugar.

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