La estación Plaza Constitución está en plena obra de restauración: recambio de pisos, nueva iluminación y cartelería, renovación de los techos y de las naves de los andenes, entre otras. Remozaron la sala de preembarque de larga distancia y colocaron una nueva pantalla de horarios. Invierten casi 500 millones de pesos.

La estación Plaza Constitución está recuperando poco a poco su brillo y esplendor. Siguiendo el camino iniciado por la estación Retiro Mitre, la terminal del Ferrocarril Roca está siendo remozada a instancias de Trenes Argentinos Operaciones con una inversión cercana a los 500 millones de pesos. La última restauración de la estación había sido en 2005.

Al momento se ha realizado una limpieza profunda y restauración del hall, se han renovado los pisos en los accesos a los andenes, se ha cambiado íntegramente la iluminación de la estación, se desafectó y demolió la vieja boletería semicircular instalada años atrás por la concesionaria Metropolitano -reemplazada ahora por las remozadas boleterías históricas-, y se están renovando las fachadas, tanto las del frente del edificio (de 1883) como las laterales, que datan del proyecto inconcluso de 1925. Adicionalmente se están renovando los baños.

En el ámbito de la información al pasajero se ha retirado la pantalla de horarios central instalada por la gestión de la UGOFE, que ha sido reemplazada por una nueva de tecnología LED, similar a la instalada en Retiro Mitre. Una de las novedades es que en esta pantalla, además de los servicios urbanos, se anuncian los de larga distancia que parten a Mar del Plata y Bahía Blanca. En los andenes también se están reemplazando las pantallas colocadas por UGOFE por monitores LED.

Con la mirada puesta en los pasajeros de larga distancia se realizó la puesta en valor de la sala de espera lindante al andén 14, que estaba en poder de la ahora extinta Ferrobaires. Esa sala, bautizada años atrás como “Ing. Pedro Saccaggio”, en homenaje a quien inspirara la fabricación de las locomotoras “Justicialistas”, cuenta con “pantallas con información para el pasajero, boleterías renovadas, bancos, baños nuevos y un local gastronómico”.

También se están impermeabilizando los techos y se realiza el recambio de los paneles de vidrio del hall y la cúpula. En la zona de andenes también se está trabajando en la restauración de los techos, lo que “incluye tanto los techos altos como los denominados abrigos bajos de las naves de los andenes”, con la mirada puesta en un aumento de la luminosidad natural. Esta parte de la obra estará lista recién el año que viene: los trabajos se vieron demorados por la aparición de asbesto en los techos, que era utilizado como aislante y de uso extendido en la época de construcción de la estación. Se trata del mismo material hallado en los trenes españoles de la línea B del Subte. La disposición final del material, al tratarse de un material riesgoso, es aún un tema a resolver, informaron a enelSubte desde el Ministerio de Transporte.

Independientemente de la obra de restauración, cabe recordar, se está realizando la elevación definitiva de los andenes que utilizarán los trenes eléctricos que corren vía Quilmes.

Otra de las áreas donde se está trabajando es el subsuelo, donde está la conexión a la estación Constitución del Subte, que fuera remozado significativamente en la restauración de 2005. Allí se están ampliando los accesos a la combinación y se reubicarán los locales comerciales para garantizar una mejor circulación, además de reparar escaleras mecánicas y ascensores.

Vista nocturna de la estación. Obsérvese a la izquierda la demolición de la vieja boletería de Metropolitano.

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