La firma EMEPA procede velozmente con la remodelación de estas septuagenarias unidades. En octubre estaría lista la primera dupla, mientras que el primer tren estaría listo para circular en diciembre.

Tras casi cuatro años de parálisis, finalmente se comenzó con la remodelación de los coches Siemens, Orenstein & Koppel en los talleres que la empresa EMEPA posee en la ciudad de Chascomús.  Un total de 86 coches serán reformados según modernos criterios estilísticos, aunque conservarán buena parte de su mecánica original tras algunas rectificaciones y mejoras tendientes a corregir históricos defectos como la fuerza de los frenos y la suspensión.  También está prevista la remodelación de los 64 coches GEE asignados a la línea E, aunque estos últimos aún no tienen fecha de ingreso al taller.  Estas tareas se realizan por cuenta y orden del Estado nacional y con control de Metrovías y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).

Según fuentes consultadas por enelSubte.com, el primer tren será entregado en diciembre y estará formado por los coches M16-R16-M02-M29-R32-M32. Sin embargo, la nomenclatura de los coches reformados pasará a ser la misma adoptada para los coches Alstom Metrópolis de la línea D, por lo que con la nueva numeración quedarían de la siguiente forma: Mca016-Rp016-Mp002-Mp029-Rp032-Mcb032.  A partir de entonces, está previsto que se entregue una formación cada tres meses hasta completar el total de unidades a reformar.  Una partida menor de coches Siemens será remodelado por los talleres que Alstom posee en Los Hornos (La Plata).

Dentro de las modificaciones que se les realizarán, los coches con cabina perderán su tradicional frente curvo con puerta central y tres ventanas en favor de una nueva trompa de diseño aerodinámico construída en fibra de vidrio reforzada, muy similar a la que poseen los trenes Alstom que circulan en el Tren de las Sierras en Córdoba..  Además, se refaccionarán los interiores: los actuales revestimientos de melamina imitación madera serán reemplazados por planchas moldeadas de plástico blanco que cumplen con las normas de incendio y resistencia.  Los asientos, hechos de plástico duro, estarán ubicados en forma lateral y contarán con respaldos ergonómicos.  Respecto a la iluminación, las tulipas incandescentes serán reemplazadas por dos filas de tubos fluorescentes y se agregarán ventiladores empotrados al techo.  Las ventanas conservarán su forma actual, aunque serán reemplazadas por otras de diseño más moderno.


Interior de los coches Siemens en plena remodelación.  Pueden observarse los espacios dejados para el fuelle y monitor LCD sobre él, además del habitáculo para la ventilación forzada.

En lo que hace a la parte estructural, el bastidor de acero al carbono será revisado con equipos especiales para detectar oxidación y fisuras.  Luego de las reparaciones pertinentes, se le realizará un tratamiento protector con una pintura especial para evitar su deterioro por agentes químicos.  En los extremos que no llevan cabina, los bastidores han sido modificados para satisfacer una histórica demanda de los pasajeros: un fuelle de 1,30 m de ancho, similar al de los coches Nagoya de la línea C, para permitir una cómoda circulación entre los coches.  Además, no se colocarán asientos entre la última puerta y el fuelle para dejar espacio para que puedan viajar cómodamente pasajeros en sillas de ruedas.

Dentro de la mecánica, se mejorarán los actuales sistemas de freno dado que su performance no es la esperada para este tipo de coches.  Si bien seguirá siendo de un disco por par montado (conjunto de eje con ruedas) con cuatro pastillas de freno, se reemplazará la actual timonería de freno por una que incluya un cilindro para cada par montado controlado por un sensor electrónico de revoluciones por minuto (rpm) y una válvula antibloqueo.  De esta forma los coches incorporarán el sistema de frenos ABS, que evitará las tan molestas aplanaduras de ruedas y el consecuente desgaste de la suspensión.  Como detalle adicional, los compresores de aire sólo serán utilizados para los frenos: las puertas pasarán a ser accionadas por motores eléctricos que les darán una mayor velocidad de apertura y cierre.  Además, caba bogie será inspeccionado para detectar fisuras y desgaste propio de la fatiga del material, lo que será reparado.  Uno de los puntos más conflictivos de los coches Siemens es su suspensión.  Tecnológicamente, seguirá siendo provista por ballestas y resortes helicoidales, aunque serán rectificadas para proveer una mayor durabilidad y confort durante la marcha.

La electrónica también será reformada: se cambiará toda la instalación eléctrica por una nueva previendo las modificaciones a realizarse al equipamiento de los coches.  Los motores seguirán siendo los actuales, capaces de entregar una potencia de 156 HP, aunque serán desarmados completamente para examinar su rendimiento.  Sin embargo, se reemplazarán los motores de los compresores por unos modernos, más silenciosos.  El control de tracción seguirá operando con un controller de tres posiciones: shunt, serie y paralelo.  No obstante, está previsto que Metrovías instale la computadora de a bordo del sistema de señales ATP (Automatic train Protection), por lo que los coches remodelados podrán circular por todas las líneas que cuentan con este sistema.  En la actualidad, los coches Siemens que operan en la línea H utilizan el tradicional sistema ATS (Automatic Train Stop), que no permite aprovechar en toda su capacidad el sistema de señales de la flamante línea, capaz de permitir la operación de trenes sin necesidad de conductor.

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