Un informe de SBASE indica que un 39% de la flota está detenida por averías muy fácilmente subsanables que se produjeron en el último año, al tiempo que no cuenta las formaciones reincorporadas por Metrovías en diciembre. Asi, los 58 coches que figuran activos podrían ser cuanto menos un número por encima de 70, coincidente con el de los Metrodelegados. La calidad del mantenimiento aplicado por Metrovías, nuevamente bajo fuertes cuestionamientos.

Ante el cruce de versiones suscitadas la semana pasada sobre el estado de la flota La Brugeoise y la cantidad de coches de dicho origen aún en servicio, Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) entregó a enelSubte.com una copia del último relevamiento efectuado sobre las centenarias unidades. De acuerdo al texto enviado por la Gerencia de Relaciones Institucionales, que data del 7 de noviembre de 2012, había en esa fecha 58 coches en servicio. Si bien esta cifra coincide con lo informado la semana pasada en el comunicado que daba cuenta del cierre de la línea A, los datos de la empresa son más que elocuentes para hacer una primera evaluación de la calidad del mantenimiento aplicado por Metrovías al menos en el último año. Nótese, además, que el relevamiento es anterior a que Metrovías incorporara las dos formaciones retiradas a mitad de año.

A la fecha del relevamiento, la flota La Brugeoise estaba integrada de la siguiente manera:

  • Coches entregados en concesión el 01/01/1994: 99
  • Coches que salieron de servicio durante la concesión: 10 (preservado y en proceso de restauración); 43, 51 (destruidos completamente en Primera Junta el 23/11/2000 tras un incendio intencional) y 113 (destruido parcialmente en el hecho referido anteriormente; canibalizado por completo y carrocería abandonada bajo los puentes de la General Paz en el taller Lynch del Ferrocarril Urquiza). A ellos deben sumarse los coches 14, 25 y 89 (chocados en Primera Junta el 07/01/2012 por un error durante una maniobra. El 25 tiene el bastidor doblado, el 89 un golpe en uno de sus frentes y el 14, reformado por EMEPA en los 80, estaba en reparación en Polvorín con piezas tomadas del bastidor del 89).
  • Total de coches aptos para el servicio: 95. Debe aclararse que los coches 14, 25 y 89 figuran aún en los inventarios de la empresa como “aptos para el servicio”. Sin embargo, su reparación queda ya completamente descartada, por lo que a los fines de esta nota se considerará que la flota efectivamente apta para el servicio es de 92 coches.

De este total de coches aptos para circular por la línea, nunca se encuentran todos disponibles para prestar servicio. Esta situación no alcanza sólo a la línea A sino a todo servicio ferroviario puesto que hay que tener en cuenta que siempre hay coches en mantenimiento o detenidos por algún tipo de avería. Según el informe de SBASE había:

  • Coches efectivamente disponibles para servicio al 07/11/2012: 58
  • Coches fuera de servicio en mantenimiento en Taller Polvorín: 4 (unidades 103, 69, 30, 80)

Los restantes 30 coches belgas, que en los inventarios de la empresa figuran como “aptos para servicio” , se encontraban directamente detenidos “por avería o siniestro”. Esta situación es completamente atípica y se dio por última vez en los meses previos a la entrega en concesión del servicio de subterráneos a principios de los 90. En aquel entonces las reducciones en el presupuesto de mantenimiento asignado a SBASE provocaron una merma en el mantenimiento de los coches sobre todo en líneas como la B, por lo que el pronto retiro de su flota formada por coches Metropolitan Cammel, Osgood Bradley, FM y Siemens/FM por los actuales Mitsubishi encuentra aquí su explicación.

En el caso de la flota La Brugeoise, de acuerdo al desgloce de averías que figura en el informe de SBASE se puede advertir que estas son “menores” tal como lo indica la titulación allí empleada. Por ejemplo el coche 77 figura detenido en Polvorín por “quema fusible maniobra”, algo que en principio no debería requerir demasiado tiempo en el taller pero ni siquiera aparece listado como “en reparación”. Otro caso particular lo conforman los coches 88 y 106, cuyo tipo de avería informado es un escueto “pruebas”. Otras tres unidades (22, 61 y 68) “acompañan formación averiada” (sic) sin que conste para ellos ningún tipo de rotura o problema. Esta situación llama la atención dado que los coches La Brugeoise pueden circular acoplados en formaciones de hasta cinco coches sin que el retiro de uno de ellos a taller implique el de todo el tren. Cabe preguntarse entonces por qué Metrovías tendría apartados tres coches aparentemente en condiciones mientras hacía circular formaciones de cuatro coches, que a todas luces son insuficientes sobre todo en un contexto de falta de trenes como el que se describe.

En cuanto a las unidades en servicio, en el apartado correspondiente del informe se dejó constancia de que “la mayoría de los coches posee deterioros o reparaciones precarias en el piso, vidrios rayados, y grafitis. Este último punto implica serias falencias en la seguridad en los talleres y cocheras con los peligros inherentes que esto puede traer aparejado para la seguridad de los pasajeros que utilizan diariamente el servicio”.

También se apuntó que al menos 17 unidades en servicio tenían aplanaduras en las ruedas con el riesgo que eso implica para la seguridad operativa: las vibraciones y golpes que generan rompen la suspensión de los coches, por lo que tanto los boguies como las carrocerías absorben impactos que no deberían recibir provocándose daños varios a la estructura del tren. Sobre la amortiguación de las unidades, el informe señala que “se ha visualizado que muchos coches se encuentran desnivelados con respecto a los andenes, y entre ellos. Debe tenerse en cuenta la peligrosidad de esta observación”. La correcta nivelación de la suspensión puede ser crucial a la hora de un accidente para disminuir las probabilidades de que un coches se monte sobre otro. Sin embargo es casi imposible mantenerlas conforme a la norma si hay coches en los que pueden sentirse en detalle los deniveles en la superficie de rodadura de la rueda mientras frena. Esta situación es potencialmente riesgosa puesto que puede provocar fisuras en la rueda afectada, amén de aquellas experimentadas por los bogies y ejes, que podría eventualmente partirse y provocar un descarrilamiento.

Si bien el informe de SBASE es escueto, es suficiente como para señalar el deficiente mantenimiento que la concesionaria aplicó a esta flota en el último tiempo. Para colmo, la mayoría de los coches detenidos lo está por razones que aparentan ser de fácil solución, según fuentes consultadas por enelSubte.com, y ni siquiera se encontraban “en mantenimiento” cuando los inspectores de SBASE efectuaron el control.

Las 58 unidades activas podrían haber sido al menos 67, de acuerdo al cálculo más conservador, si Metrovías hubiese efectuado al menos el mantenimiento de rutina que dijo sostener en la fuerte campaña que emprendió para lavar su imagen de cualquier sospecha de negligencia. La operadora sostuvo a lo largo de 2012 que destinaba fondos propios para garantizar que el Subte continuara operando en condiciones razonables de seguridad. En agosto, la jueza Patricia López Vergara obligó al Gobierno porteño a destinar el dinero depositado por Nación en concepto de subsidios al mantemimiento de las unidades en servicio y a la reposición de las que habían sido retiradas en julio. Ante esa decisión judicial cabía esperar que Metrovías reparara los trenes, pero esto evidentemente no fue así al menos en el caso de la línea A, incluso en momentos en los que no se sabía que los Brugeoise iban a ser reemplazados con la premura con la que lo decidió Mauricio Macri a fines de diciembre. Por lo tanto la empresa estaba obligada a mantenerlos en condiciones operativas seguras hasta su retiro, y otra vez no cumplió. Debe hacerse la salvedad, ya comentada, de que además de que el propio análisis del documento permite observar que una decena de coches detenidos se encontraban aptos para servicio, la situación descrita no comprende las dos formaciones devueltas a la línea por Metrovías durante diciembre.

Así se llega a la peor jubilación posible para la centenaria flota belga: grafiteados, sin un plan para su preservación y literalmente atados con alambre. Se demuestra, por otro lado, que Subterráneos de Buenos Aires conocía el estado de la flota sin necesidad de recurrir a la auditoría catalana. Y que, por un camino u otro, ambas empresas involucradas permitieron que la degradación y reducción de la flota La Brugeoise fuera posible.

Informe flota La Brugeoise al 7 de noviembre de 2012 (documento de SBASE)

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