El decreto de Macri que autoriza al Ministerio de Transporte a levantar definitivamente los ramales ferroviarios despertó fuertes críticas. Los cuatro gremios ferroviarios se declararon en estado de alerta y hubo rechazo transversal de legisladores, políticos y miembros de organizaciones de la sociedad civil.

Tras conocerse este martes la publicación del decreto 562/17, que autoriza al Ministerio de Transporte a “clausurar ramales ferroviarios en forma definitiva y proceder al levantamiento de las vías”, llovieron las críticas al Gobierno por la polémica decisión.

Por la tarde, los cuatro gremios con presencia en el ferrocarril –La Fraternidad, la Unión Ferroviaria, la Asociación de Señaleros de Ferrocarriles Argentinos (ASFA) y la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos– emitieron un comunicado conjunto en el que se declararon “en estado de alerta y sesión permanente” por la medida.

[quote_box_right]La Fraternidad, la Unión Ferroviaria, ASFA (señaleros) y APDFA (personal directivo) emitieron un comunicado conjunto en el que se pronunciaron en contra de la medida y se declararon “en estado de alerta y sesión permanente”.[/quote_box_right]

En el documento, que lleva la firma de los secretarios generales de las cuatro agrupaciones (Omar Maturano, Sergio Sasia, Raúl Epelbaum y Adrián Silva), los gremios rechazaron el decreto en forma categórica: “se debe indefectiblemente reactivar e invertir en el sistema ferroviario, […] defenderemos no sólo los ramales activos de cada una de las líneas ferroviarias, tanto de pasajeros como de cargas, sino que trabajaremos incansablemente para que los ferrocarriles vuelvan a ser la columna vertebral del transporte en la Argentina“.

Esta última parte puede ser leída como un tiro por elevación al propio ministro Dietrich, quien el año pasado aseguró que el camión sería “la columna vertebral” del transporte de cargas y dijo que “nunca el ferrocarril va a poder reemplazar lo que moviliza el transporte carretero”.

Por su parte, el dirigente de la Unión Ferroviaria de la línea Sarmiento, Rubén “Pollo” Sobrero, consideró en declaraciones televisivas que el plan ferroviario del gobierno “es la misma historia de los noventa”, fruto “del mismo plan económico que el de Martínez de Hoz y Menem”. También consideró que detrás del levantamiento de vías se esconde un gran negocio inmobiliario para el gobierno. Sobrero reveló, además, que el diputado Giordano presentó un proyecto de ley para eliminar el decreto “y estoy esperando a ver quién la acompaña”.

Desde el ámbito político una de las primeras voces en expresarse en contra fue la de la senadora Magdalena Odarda (CC-ARI, Río Negro), quien aseguró que “este gobierno apuesta por desmantelar los trenes” y dijo que la medida “impide cualquier posible recuperación de los trenes argentinos”. A su vez, aseguró que pedirá que Dietrich sea citado al Congreso para explicar los alcances de la medida. Cabe recordar que el año pasado la senadora había motorizado un proyecto de reactivación de servicios ferroviarios a la Patagonia que fue bloqueado por la UCR y el PRO.

La senadora María de los Ángeles Sacnun (PJ-FPV, Santa Fe) presentó un proyecto para que el ejecutivo “informe a la brevedad los motivos políticos, económicos y jurídicos que llevaron a la sanción del decreto en donde se delega al Ministerio de Transporte la facultad de clausurar ramales ferroviarios”.

[quote_box_right]Las críticas políticas fueron transversales: la senadora Odarda (CC ARI, Río Negro) dijo que “este gobierno apuesta por desmantelar los trenes”, mientras que el diputado Solanas (PJ FPV, Entre Ríos) calificó el decreto de “amenaza para los trabajadores y los pueblos del interior”.[/quote_box_right]

El diputado Juan Carlos Giordano (FIT, Buenos Aires) anunció la presentación de un proyecto de ley “para anular el proyecto antiferroviario de Macri y Dietrich”. En los considerandos del proyecto acusa al gobierno de buscar liquidar el sistema ferroviario y dar “pasos en rematar un servicio esencial al otro día de las elecciones, para entregarlo al negocio inmobiliario y cerrar más talleres”. Giordano reclamó la reestatización integral de todo el sector, cuestionando también la política del kirchnerismo y la ley 27.132 de Ferrocarriles Argentinos, que habilita la participación privada.

Otro de los que se expresó en contra fue el diputado Julio Solanas (PJ-FPV, Entre Ríos), quien aseguró que el decreto “constituye una importante amenaza para los trabajadores del sector y los pueblos del interior del país”. Solanas objetó que el decreto tome en sus considerandos a la ley de Ferrocarriles Argentinos: “Que dicha facultad surge de la ley 27.132 es un argumento falaz”, dijo, y afirmó que constituye “una afrenta a la propia Constitución”, ya que la misma establece “en el artículo 75 inciso 18 de la Constitución Nacional establece como cláusula de progreso y prosperidad de todas las provincias, la construcción de ferrocarriles”.

Florencia Casamiquela, compañera de fórmula de Florencio Randazzo, condenó a su vez “la política del gobierno de desmantelamiento del sistema ferroviario”, apelando “al sentido común de todos para rechazar estas medidas”. La dirigente de Cumplir además evaluó que en 20 meses de gobierno de Cambiemos “no se hizo nada para avanzar las obras” heredadas de la gestión de Randazzo.

También desde el randazzismo, el ex presidente de ADIF, Ariel Franetovich, tildó de “lamentable” la medida. “Nuevamente hoy el gobierno nacional busca enterrar el sueño del interior […] Para los pueblos del interior, la llegada del tren es sinónimo de recuperación, conectividad y desarrollo. Estamos convencidos de que el ferrocarril potencia el interior, la producción, el agregado de valor y la competitividad de los productos regionales; y con ello, la creación de miles de puestos de trabajo”, aseguró quien fuera titular de Infraestructura Ferroviaria entre 2013 y 2015.

En tanto, el líder de Libres del Sur, Jorge Ceballos, dijo que “no podemos aceptar ni permitir este proyecto que persigue el desmantelamiento de los trenes y proyecta negocios que no beneficiarán en nada a los argentinos” y comparó la política de transporte de la actual administración con la “del gobierno de Menem”.

Desde la Junta Vecinal por la Reactivación del Ramal La Plata – Brandsen –uno de los ramales inactivos que podría verse afectado por el decreto–, calificaron de “preocupante” la decisión. “Para nosotros que impulsamos la vuelta del tren a Brandsen nuestra única esperanza es que hasta ahora se mantiene la traza, más allá de que hay algunas usurpaciones. Este decreto amenaza directamente con desaparecer la traza”, aseguró Enrique Balcedo, miembro de la asociación.

En Rosario también hubo duras críticas. Desde la Asociación de Amigos del Riel, Rolando Maggi, expresó: “A uno le corre un frío por la espalda cuando ve este tipo de cosas […] los países que están progresando hoy están abriendo y no cerrando los ramales. Esto va a contramano de la historia”. Y sentenció “Los ramales que están paralizados, hay que ponerlos al servicio de la gente”.

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